Vecinos asomados al balcón, más de 20 menores y escándalo generalizado. Esto es lo que se vivió la noche de este viernes en el barrio de Es Pratet, en Ibiza, sobre las 22:30 horas. Todo inició con un cúmulo de personas vociferando a altas horas de la noche, hecho poco común en un barrio que en su día a día es tranquilo y acumula a recibir poca gente.
Esto tuvo lugar, más concretamente, en la travesía que va de la calle Menorca a la calle Mallorca, justo donde hay un parking que es privado y exclusivo para persona que residen en este bloque de edificios. Fueron los propios vecinos los que se alertaron al escuchar este jaleo que había justo debajo de sus casas, lo que provocó que muchas ventanas se abriesen y prácticamente todo el vecindario se asomase para enterarse de lo que estaba sucediendo.
Al asomarse, la estampa que se encontraron era la de más de 20 menores saliendo de uno de los portales de bloque de edificios. La gran mayoría hablaban de una supuesta pelea, y de que «querían pegar a una persona» que se encontraba en el interior del mismo bloque. Esto provocó la indignación de los vecinos, quienes empezaban a gritarles que se fuesen de su barrio de inmediato.
Algunos, incluso, fueron un paso más allá y tiraron un huevo al grupo de jóvenes y un cubo con agua con el objetivo de que se marchasen lo más rápido posible. La respuesta no fue la que buscaban: los jóvenes no solo no se marcharon, sino que volvieron a intentar entrar en el edificio propinando fuertes patadas al portal, provocando una indignación aún mayor entre los vecinos.
Fue en este punto en el que apareció una persona, que se encargó de dispersar, o al menos de intentarlo, mediante gritos a todos los jóvenes que se encontraban en el parking. «Fuera. Pero ya. Fuera», decía aún estando calmada. Al ver que no sus palabras no tenían resultado, alzó un poco la voz y volvió a repetir: «Fuera todo el mundo. Fuera ya todos». Esto acompañaba a varios vecinos que, desde sus ventanas, también gritaban a los jóvenes que se marchasen de su barrio.
Tras esto, esta misma persona se enzarzó con una de las jóvenes que le replicó a sus suplicas de abandono del lugar, dando lugar a una acalorada discusión que finalizó con la joven abandonando finalmente el parking junto a una amiga. De esta forma, y con el paso del tiempo, los jóvenes iban marchándose de la calle.
Ya se había dado el aviso a las autoridades, y sobre las 23:10 horas acabó llegando la Policía Nacional para esclarecer los hechos y finalmente acabar de dispersar la zona. Gran parte de los jóvenes se fueron, pero unos pocos volvieron a entrar en el edificio tras tocar al telefonillo. A uno de ellos, justo antes de entrar, se le escuchó decir: «le vamos a pegar», justo antes de volver la tranquilidad al barrio.
Ninguno de la foto come jamon...