La Policía Nacional confirmó ayer que continúa investigando la muerte de una mujer de 64 años que permanecía ingresada en la Unidad de Hospitalización de Medicina Interna del hospital Can Misses.
El sábado por la mañana, desde el Área de Salud pitiusa explicaron que la paciente había presentado episodios de «marcada agitación», por lo que los sanitarios aplicaron medidas de contención mecánica y farmacológica siguiendo indicaciones. Durante una visita de control se descubrió que la mujer había fallecido en su habitación. Tanto la Policía Científica como la Judicial acudieron de inmediato al hospital.
Desde el Área de Salud pusieron a disposición de los investigadores toda la información y los elementos que puedan contribuir al esclarecimiento de los hechos, incluidas las imágenes registradas por las cámaras de seguridad del centro hospitalario.
Este fallecimiento en extrañas circunstancias se produce cuatro meses después de la agresión sexual sufrida por una paciente ingresada. La mujer, que se encontraba recibiendo cuidados paliativos, fue agredida por un hombre que accedió al hospital. Tras el suceso, el Área de Salud anunció una revisión del sistema de seguridad del centro.
Entre las medidas adoptadas posteriormente se incluyeron la instalación de controles de acceso mediante tarjeta en las entradas no públicas, la reducción del horario de apertura de la puerta principal y el refuerzo de los vigilantes de seguridad, que se adelantó de julio a mayo. El hospital también impulsó una campaña interna para que los profesionales extremasen la atención ante la presencia de personas ajenas al centro.