La Fiscalía solicita una pena de 12 años de prisión para A. P., un italiano de 50 años al que acusa de provocar de forma deliberada un incendio en un local de Playa d’en Bossa, en Sant Josep, en unos hechos ocurridos el 19 de octubre de 2024.
Según el escrito de acusación, el procesado se encontraba sobre las 5:45 horas en la zona exterior de los locales de la calle Alzines donde solía pernoctar cuando habría prendido fuego a unas hojas de papel en el interior de la terraza techada de uno de los establecimientos. El fuego se propagó rápidamente, favorecido, según la Fiscalía, por la presencia de numerosas motocicletas y otros vehículos con combustible.
Las llamas alcanzaron también dos locales colindantes y afectaron al edificio de viviendas situado sobre los establecimientos. La Fiscalía sostiene que el acusado conocía que el inmueble estaba habitado y que los vecinos se encontraban durmiendo en sus domicilios, por lo que era consciente del riesgo que su conducta suponía para ellos.
Los residentes tuvieron que ser desalojados por las fuerzas públicas y el incendio provocó daños en la fachada y en distintas dependencias comunes y particulares del inmueble. Los bomberos de Ibiza intervinieron hasta controlar y extinguir definitivamente el fuego alrededor de las 8:00 horas.
Tres vecinos sufrieron lesiones
Como consecuencia del incendio, tres mujeres residentes en el inmueble sufrieron lesiones derivadas principalmente de la inhalación de humo. Una de ellas presentó además ansiedad reactiva y otra problemas respiratorios, dolor torácico leve y tos seca. Según el escrito, las afectadas precisaron asistencia facultativa y sufrieron entre uno y dos días de perjuicio básico.
La Fiscalía califica los hechos como un delito de incendio con peligro para la vida e integridad de las personas y tres delitos leves de lesiones. Por cada uno de los tres delitos leves de lesiones reclama dos meses de multa, con una cuota diaria de 10 euros.
Daños
El incendio causó la destrucción total del establecimiento donde se inició el fuego, formado por dos locales. Según la relación incluida en el escrito, quedaron calcinados, entre otros elementos, la estructura metálica y las terrazas exteriores, la zona de sanitarios y bar, los sistemas informáticos y el aire acondicionado. En el interior había 22 motos, 27 patinetes o bicicletas eléctricas, siete motos adicionales, 200 cascos, 34 baúles y 13 baterías de recambio.
La Fiscalía fija en 421.514,15 euros la indemnización reclamada conjuntamente por los propietarios de los locales y los responsables del negocio por los daños materiales ocasionados en este establecimiento.
El juicio se celebrará es jueves, 24 de septiembre, en la Audiencia Provincial.