El delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, ha reconocido que las cargas policiales que se produjeron al finalizar la manifestación contra la masificación turística que la tarde del domingo recorrió las calles de Palma fueron «violentas y desmedidas».
Rodríguez ha comparecido la mañana de este lunes en una rueda de prensa para dar explicaciones acerca de los episodios de tensión vividos al final de la protesta, que se saldaron con más de una decena de heridos y un detenido.
Ha reconocido que algunas de las cargas policiales fueron «desmedidas y con un empleo de la violencia que no se ajustaba al riesgo que podían suponer los manifestantes». «Se produjeron actuaciones violentas de algunos miembros del dispositivo, que emplearon la fuerza física contra personas que aparentemente no suponían una amenaza ni para su seguridad ni para la de otras personas», ha insistido.
En cualquier caso, ha negado que él ordenara la actuación policial, dado que no estaba en el lugar «para tomar decisiones concretas en ese instante». «Yo no mandato las cargas porque no dirijo el operativo. Si hubo alguna desproporción, hay que analizarlo y ver qué ha ocurrido. Mi opinión es que fueron desproporcionadas y en un ejercicio innecesario de alguna violencia para contener la manifestación», ha apuntado el delegado.
Rodríguez ha asegurado que llevaba semanas trasladando a los mandos operativos de la Policía Nacional «directrices de contención, calma y seguridad para que la manifestación pudiera transcurrir en parámetros de tranquilidad», algo que ha lamentado que no sucediese finalmente.
El balance del dispositivo policial, ha indicado, es de una persona detenida como supuesta autora de un delito de altercados y otro de atentado contra la autoridad y cuatro policías heridos.
El SAMU 061 contabilizó al menos ocho manifestantes heridos, la mayoría de ellos de carácter leve y de los cuales dos fueron trasladados a un centro hospitalario con pronóstico reservado.
Uno de los heridos fue un fotoperiodista que se encontraba dando cobertura informativa a la protesta. Un agente le propinó un golpe con la porra que le provocó una herida sangrante en la cabeza que le dejó tendido en el suelo, según pudo comprobar Europa Press.
Descarta dimitir y se remite a los informes
Preguntado si como responsable político de las fuerzas de seguridad en Baleares tiene intención de asumir la responsabilidad de los hechos y presentar su dimisión, como han pedido desde MÉS per Mallorca o 'Menys Turisme, Més Vida', el socialista ha desechado esa posibilidad.
«Yo voy a seguir trabajando para esclarecer lo sucedido, para saber si hay que promover las mejoras necesarias y que esto no vuelva a suceder (...). Lejos de pensar en mi dimisión, sigo pensando en trabajar como he hecho para intentar que el derecho a la manifestación no se conculque y que la actuación policial se ajuste a ese derecho», ha subrayado.
En una reunión que han mantenido esta mañana, el delegado del Gobierno ha reclamado al jefe superior de la Policía Nacional en Baleares, José Antonio Puebla, que «con rigor y brevedad» se elaboren los informes perceptivos para esclarecer lo sucedido y determinar si es necesario depurar responsabilidades.
«Si de los informes se derivasen actuaciones, se llevarían a cabo por parte de la competencia de quien debería asumir este tipo de decisiones», ha dicho, en un primer momento, sin concretar. «Si de estos informes que he solicitado se derivase algún tipo de actuación que pueda suponer una sanción, en el momento oportuno se verá en qué consiste y quién tiene que tomar la decisión», ha detallado un poco más tras ser insistido por los periodistas.
La elaboración de los informes internos, ha explicado, se llevará a cabo siguiendo los procesos internos de la propia Policía Nacional. «Hay que recabar información, ver quién la analiza y la estudia, aportar las imágenes de los medios de comunicación y de los agentes... Y a partir de ahí, la Policía llegará a algún tipo de conclusión que analizaremos desde la responsabilidad política que nos ampara», ha subrayado el delegado del Gobierno.
Preguntado acerca de si ha sido contactado por la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, quien fue alcaldesa de Palma y delegada del Gobierno en Baleares, Rodríguez se ha limitado a decir que ha hablado con sus «superiores». «Hemos analizado la situación y va en la línea de lo que acabo de exponer», ha indicado.
Una manifestación "masiva y cívica"
Más allá de la polémica generada por las cargas policiales, el delegado ha celebrado que la manifestación fuese «masiva y un éxito desde el punto de vista del comportamiento cívico».
«Expresaron su descontento y hartazgo ante la masificación turística, la saturación y el grave problema de la vivienda, que como delegado estoy de acuerdo. Refleja, sin duda, que esta es una percepción ciudadana amplia y transversal, que comparten gran cantidad de personas de todas las edades y contextos sociales», ha destacado.
Rodríguez ha deseado que los episodios violentos al finalizar la protesta «no desvíen la atención del hartazgo ciudadano». «Los responsables de las instituciones debemos tomar nota y no demorar estas medidas urgentes y necesarias. El diagnóstico es claro y hay que pasar a los hechos», ha subrayado.
Tourist go home! Junto a los politicos y moronegros, pateras de vuelta ya!