El campeón del mundo de Fórmula 1, Lewis Hamilton, se defendió ayer de las críticas recibidas tras su descalificación en el Gran Premio de Australia por haber mentido a los comisarios de la carrera sobre el adelantamiento de Jarno Trulli. «Cuando fui a la reunión, yo no tenía la intención de contar lo que pasó. Fui engañado y eso es lo que pasó. Me gustaría pedir disculpas a todos mis seguidores que han creído en mí, que me han apoyado durante años, a los he mostrado quién soy en estos últimos tres años. No soy un mentiroso, no soy persona deshonesta», declaró el inglés. Hamilton, que fue adelantado por el italiano mientras el safety car estaba en la pista, mintió acerca de este hecho y provocó la sanción a Trulli.
Mientras, los Ferrari del finlandés Kimi Raikkonen y del brasileño Felipe Massa dominaron la primera jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Malasia, en la que Fernando Alonso rodó poco para recuperarse de su otitis, con algo de fiebre, y poder estar en forma el mañana. Alonso marcó el decimoquinto mejor tiempo, se quedó a 933 milésimas de Raikkonen y completó veinte vueltas, justo la mitad de las que dio el piloto de Ferrari, en una jornada en la que los tiempos estuvieron muy igualados. El asturiano trató de hacer el menor esfuerzo posible, en el circuito más exigente físicamente para los pilotos por sus altas temperaturas y sus curvas rápidas, para perder poco líquido, afrontar ya hoy en mejores condiciones la sesión de clasificación y estar razonablemente bien mañana.