Los marroquíes afincados en Ibiza vivieron ayer una noche mágica con la Copa África. La selección norteafricana, anfitriona del torneo, superó a Nigeria en una semifinal agónica que se decidió en la tanda de penaltis. De hecho, Marruecos falló primero, pero el portero Bono se erigió como el gran protagonista con dos paradas. Después, En-Nesyri no falló y desató la locura.
Ses Figueretes fue el epicentro de esta fiesta marroquí en la isla, pues los aficionados que seguían el encuentro en los bares salieron a la calle para celebrar el pase a la final. También hubo alegría en otros puntos, como en Sant Antoni, donde un local de la Plaza de España fue el principal punto de encuentro.
La euforia no es para menos: Marruecos no llegaba a una final desde 2004, cuando cayó ante Túnez. El único precedente anterior es de 1976, año en que se proclamaron campeones. Este domingo tendrán una nueva oportunidad ante Senegal, en una cita que volverá a tener en vilo al barrio de Ses Figueretes.
AchelooDe verdad, que para eso te da el mendrugo..? 🧠🤏🏾