La UD Ibiza afronta un mes de máxima exigencia en el Estadio Municipal de Can Misses, donde recibirá a los dos grandes dominadores del grupo 2 de Primera RFEF. El calendario no concede tregua y coloca en el camino del conjunto ibicenco a dos rivales que marcan el paso en la clasificación: el Atlético Madrileño, segundo clasificado, que visitará la isla este mismo fin de semana, y el Sabadell, líder, que llegará a Ibiza a mediados de mes. Dos partidos de alto voltaje que servirán para medir la verdadera capacidad de reacción de un equipo que atraviesa su temporada más irregular.
El primero en comparecer será el Atlético Madrileño, un rival temible por números y sensaciones. El filial rojiblanco ocupa la segunda posición con 39 puntos, fruto de un balance muy sólido de 11 victorias, seis empates y cuatro derrotas. Se trata, además, del equipo más goleador del grupo, con 33 tantos, y uno de los más fiables en tareas defensivas, ya que es el tercero que menos goles ha encajado. Un conjunto dinámico, con talento joven y una clara vocación ofensiva, que exige máxima concentración durante los noventa minutos. Todo el mundo sabe que los filiales, principalmente de los clubes más importantes, disponen de varios de los principales diamantes del fútbol y los colchoneros no son menos en este sentido.
Para la UD Ibiza, el duelo ante el cuadro rojiblanco supondrá una prueba inmediata de carácter. Can Misses deberá convertirse en un fortín si el equipo quiere engancharse a la pelea por los puestos altos, aunque hasta ahora esa regularidad como local tampoco ha terminado de aparecer. El reto será competir desde el inicio y no conceder ventajas ante un rival que castiga cualquier error.
Un par de semanas después, el coliseo ibicenco acogerá la visita del Sabadell, la gran revelación de la temporada. El conjunto catalán, recién ascendido a Primera RFEF el pasado verano, ha sorprendido a propios y extraños con un rendimiento sobresaliente. Lidera la clasificación con 42 puntos en 21 jornadas, gracias a 11 victorias, nueve empates y una sola derrota. Su principal seña de identidad es la solidez defensiva. De hecho, únicamente ha encajado ocho goles, un registro que habla de un bloque muy trabajado, paciente y difícil de superar.
Estos dos compromisos llegan en un momento delicado para el equipo ibicenco, que está protagonizando su peor temporada pese a haber sido configurado para luchar por el ascenso. La irregularidad ha marcado el curso de la UD Ibiza, incapaz de enlazar buenas rachas prolongadas y con dificultades para mantener un nivel competitivo estable.
El último ejemplo fue la derrota por 1-0 ante el Nàstic de Tarragona, un partido que reflejó a la perfección las dos caras del conjunto celeste. En la primera parte, la imagen fue muy pobre: sin intensidad, sin claridad y sin generar peligro, hasta el punto de no realizar ni un solo disparo, frente a los ocho intentos del conjunto catalán. Tras el descanso, el equipo reaccionó, mostró una versión mucho más ambiciosa, creó ocasiones claras y mereció al menos el empate, pero volvió a fallar en la definición. El resultado puso fin a una racha de dos victorias consecutivas que parecía abrir un pequeño resquicio a la esperanza.
Con este contexto, los partidos ante Atlético Madrileño y Sabadell se presentan como un punto de inflexión. Can Misses será escenario de dos duelos que pueden marcar el rumbo del mes y, quizá, de la temporada. Para la UD Ibiza, no solo se trata de sumar puntos, sino de demostrar que aún puede competir de tú a tú con los mejores y encontrar, por fin, la regularidad que se le resiste. El calendario de febrero se completa con los partidos a domicilio contra el Betis Deportivo, colista del grupo, y el Teruel, que se halla en la zona media.