La UD Ibiza afronta este domingo por la tarde (Can Misses, 16.00 horas) uno de los partidos más complicados que le quedan de aquí a final de temporada. El equipo celeste recibe al Atlético Madrileño, que se encuentra en la segunda posición de la tabla clasificatoria.
Al conjunto ibicenco, por norma, no se le suelen dar bien los filiales. En esta ocasión, se enfrenta además a uno al que nunca ha ganado. Los colchoneros ya se impusieron en la primera vuelta por 2-0 y tratarán de sumar tres nuevos puntos para seguir metido de lleno en la pelea por la primera plaza, esa que brinda el ascenso directo a Segunda División.
Miguel Álvarez, entrenador de la Udé, apuntó que el Atleti es «un equipo que está a un nivel muy top». «Por eso está donde está. Tiene mucho potencial. Tiene la base prácticamente del año pasado y se ha reforzado muy bien este año. Está haciendo las cosas muy bien», explicó.
«Tiene muy buenos números en muchos registros y por eso es el equipo más goleador de la categoría. Pero nosotros, independientemente de lo que venga ahora, tenemos que tener un objetivo alto, mirar hacia arriba y pensar en grande», continuó el míster, que considera clave la actuación como local de aquí a final de curso: «Nuestra casa tiene que ser un fortín. Aquí, por mucho equipo que venga, tenemos que ser fuertes y no dejar escapar puntos, o los menos posible».
La UD Ibiza tendrá varias novedades en la convocatoria. Unai Medina, ausente por paternidad el pasado fin de semana, y David García, que ya ha cumplido su partido de sanción, tienen opciones de comenzar de inicio. Más difícil lo tiene Davo, si bien forma parte de la lista de convocados. «Tenemos la posibilidad de recuperar a Davo, pero no sé cuánto tiempo va a estar, porque no ha podido hacer todo como a nosotros nos gustaría. Convocado va a venir seguro e igual nos puede ayudar unos minutos», indicó el preparador unionista.
El cuadro rojiblanco, dirigido por el exfutbolista internacional Fernando Torres, será un duro test para una Udé que necesita reaccionar tras haber vuelto a pinchar el fin de semana pasado. Los de Miguel Álvarez cayeron contra el Nàstic de Tarragona (1-0), que encadenaba cuatro derrotas seguidas, y vieron así truncada su racha de dos triunfos consecutivos. Toca volver a remar y no precisamente ante el rival más fácil.