El Class Sant Antoni tuvo que sufrir de lo lindo para conseguir su quinta victoria consecutiva (70-63). El Spanish Basketball Academy fue uno de los rivales más intensos que pasaron este año por Sa Pedrera, un auténtico dolor de muelas para los de Berrocal, que tuvieron que picar piedra para dejar la victoria en el Siroko Sa Pedrera.
El choque arrancó con una canasta de Santano, a la que respondieron Paz y De la Rúa para dar la primera ventaja a los ibicencos (4-2). Eso sí, si algo caracterizó los primeros ataques tanto de un equipo como del otro fueron las imprecisiones. Esos fallos hacían que, al paso por el minuto cinco, el marcador fuese solo de 9-4.
No terminaba de estar nada fino el conjunto local y eso hizo que Berrocal pidiese su primer tiempo muerto con el 9-9 en el luminoso para intentar reordenar sus piezas. Los 220 centímetros del pívot visitante Medina estaban siendo un problema para un Class Sant Antoni que no encontraba el camino hacia el aro en la pintura. Un 20 % en el tiro de dos cuando se habían jugado más de seis minutos.
Solarin encontró la solución con un triple a la salida del tiempo muerto.
A falta de dos minutos para el final del primer cuarto, Berrocal dio entrada a Lovre Tvrdic, el fichaje que llegó esta semana a la isla. En su primer intento no tuvo fortuna el croata, pero estaba fallando todo el ataque ibicenco y el 12-16 con el que se acabaron los primeros 10 minutos era muy preocupante. 4 de 16 en tiros de campo, el peor primer cuarto de toda la temporada.
En el segundo cuarto, el inicio tampoco fue prometedor, pero Paz anotó dos triples para recortar la diferencia y poner el 20-22. Con el 24-24, obra de Solarin, fue el banquillo visitante el que decidió parar el partido. Parecía que, poco a poco, iba encontrando el camino el Sant Antoni y Stoilov, desde la línea de personal, devolvió el mando del marcador a los portmanyins (29-28), algo que no sucedía desde el 12-11.
Con ese marcador se fue el partido al descanso. La intensa defensa madrileña estaba desactivando al Class Sant Antoni, que tenía una de sus noches más espesas del curso en ataque. Aunque había habido una ligera mejoría, los números hablaban por sí solos: 6 de 21 en tiros de dos. Una estadística paupérrima que simplemente permitía que mandasen en el marcador porque los visitantes se estaban ahogando con el lanzamiento desde el perímetro (2 de 18).
Tras el paso por vestuarios, el ataque ibicenco parecía un poco más ordenado, pero la intensidad defensiva del Spanish Basketball Academy seguía siendo un auténtico quebradero de cabeza. Costaba un mundo cada canasta, pero Dani de la Rúa empezaba a brillar y, con dos canastas consecutivas, subía el marcador al 33-29. Estaba mejor el Class y Kai Johnson, con un 2+1, ponía la diferencia en el 38-32. Pero los visitantes no se iban a rendir y, con un arreón, volvían a ponerse por delante (38-40). Se notaba que De la Rúa estaba descansando, pues el juego se había vuelto a desordenar.
En el tramo final del tercer cuarto, el base volvió a pista para marcar de nuevo el tempo del partido. Eso permitió que los de Sa Pedrera se fuesen con una ventaja de tres puntos a los últimos 10 minutos de juego. El 49-46 no era ni mucho menos definitivo. Tocaba cerrar la victoria.
Y iban a tener que sufrir hasta el final, pues el cuadro madrileño no tenía intención de poner las cosas nada fáciles. Auténtico partido de picar piedra ante una defensa pegajosa que convertía cada ataque en un suplicio. Con tres minutos jugados, los ibicencos solo habían conseguido sumar un punto y solo el errático tiro visitante permitía que siguiesen mandando en el marcador.
Un 2+1 de Stoilov ponía el 55-49 a falta de cinco minutos y daba energía a un pabellón que quería apretar. El propio Stoilov y un tiro libre anotado por Solarin aumentaban la distancia hasta los nueve puntos. Empezaba a acariciar la victoria el cuadro local, sobre todo cuando De la Rúa metió un canastón para poner Sa Pedrera al rojo vivo. Los madrileños apretaron hasta el final, pero la victoria se quedó en casa. Hubo que sufrir mucho, más de lo previsto. 70-63, quinta victoria consecutiva para un Class Sant Antoni que va lanzado.