Por enésima vez esta temporada, la SD Ibiza ve escapar puntos en el tiempo de descuento. Un centro que sorprendió a Joan Pol condenó a los rojillos a la derrota en Reus (2-1). El tanto es un nuevo jarro de agua fría para un equipo que ha perdido demasiados puntos en el tramo final. Esta vez fue en el 95. Desesperación. El descenso, a dos puntos. Quedan tres jornadas.
El partido arrancó con dominio local. Eran los catalanes los que monopolizaban el balón y empezaban a colgar balones al área. El portero no había tenido que intervenir, pero sí había esa sensación de peligro. Sí tuvo que intervenir el guardameta local justo antes de llegar al 10, pero consiguió desbaratar la ocasión con muchos apuros. Al cuarto de hora, no había mucho más que contar.
Los minutos iban pasando y no había demasiadas ocasiones. De hecho, uno de los mayores sustos llegó en una acción de presión de los de Raúl Casañ. El golpeo en largo del portero rebotó en el atacante y a punto estuvo de costarle un disgusto a los locales. Acto seguido, llegó la opción del Reus, una buena jugada que acabó despejando la SD Ibiza con solvencia.
A la media hora de juego lo intentó Moreno, que fue el más incisivo de los rojillos en la primera parte. Tras recortar para colarse en el área, el disparo del extremo fue bloqueado por Recasens. El plan de los ibicencos era buscar la velocidad cuando podían para intentar quitarse el dominio local y amenazar la portería de Pacheco.
Sin goles y con ese paisaje se marcharon los jugadores a los vestuarios. La sensación era que el empate estaba siendo justo. Las contras de los de Casañ no habían fructificado y el dominio local tampoco se tradujo en remates peligrosos. Sí en muchos centros, pero sin acabar de conectar con los delanteros.
La primera de la segunda parte fue para el Reus. En el 52, Ustrell probó suerte tras una buena jugada, pero su disparo no fue difícil para Joan Pol, que se mostró muy seguro. Una ocasión que fue el anticipo del gol, pues en el 59 los locales culminaron un gran contragolpe para hacer el 1-0. Ricardo Vaz no perdonó en la más clara del partido. Le tocaba remar a la SD Ibiza si quería sacar algo positivo de Reus.
El empate llegó en el 73. Adrián López aprovechó un grave error de comunicación para poner las tablas. En un centro lateral, el portero y el central no se entendieron, chocaron en el aire y el balón quedó a placer para que subiese el 1-1 al marcador. Se reponían los de Casañ del golpe del tanto local. Todavía quedaba mucho tiempo para que pasasen más cosas.
En el 78, se salvó la SD Ibiza. La ocasión fue clarísima. Ricardo Vaz estaba completamente solo para hacer el segundo, pero la defensa tapó con todo para que el empate siguiese en el marcador. La jugada local había sido prácticamente calcada a la del primer gol. La respuesta llegó en un remate de Cabezas a un buen centro de Gilbert, pero sin acierto.
Camino del 90, la volvió a tener el cuadro local. El balón le llegó a Fran Carbià, que, completamente solo desde dentro del área, disparó muy desviado. El ex de la UD Ibiza tenía mucho tiempo, pero disparó de primeras y no encontró la portería para fortuna pitiusa.
El desastre llegó en el 95 y no es la primera vez. Otro jarro de agua fría. Un centro lateral de Xavi Jaime que parecía no tener peligro acabó en gol. Joan Pol pecó de confianza, dejó pasar el balón y se acabó colando en la portería para desesperación rojilla. Otro punto que se va en el descuento y ya son demasiados. Derrota que, sumada a la victoria del Barbastro, acerca el descenso a tan solo dos puntos.