Christian Ivanoe Núñez, segundo técnico del CD Luchador, ha sido suspendido de forma cautelar por el Comité Disciplinario. La resolución, que se apoya en el artículo 37 del Código Disciplinario, que contempla la suspensión provisional mientras se investiga el caso, se ha conocido este miércoles y llega tras los graves incidentes ocurridos el domingo en el tramo final del partido de Liga Regional contra el Sant Jordi, cuando un juez de línea recibió el impacto de un bidón.
La federación ha decidido apartar al técnico «hasta tanto no se resuelva el fondo del asunto», lo que indica que el expediente sancionador aún está en fase de instrucción. El técnico se enfrenta a una posible inhabilitación de larga duración una vez se dicte la resolución definitiva.
Además, el Comité también ha dado por finalizado el encuentro, llevándose, de este modo, los tres puntos el Sant Jordi, que ganaba por 0 a 1 en el momento de la suspensión.
El acta arbitral
Cabe recordar que, según se recoge en el acta del encuentro, en el minuto 88 el integrante del cuerpo técnico vio una tarjeta amarilla y, un minuto después, fue expulsado por, según recoge el escrito, acercarse al asistente número 1 en los siguientes términos: «Me cago en la hostia, la concha de la lora».
El acta explica que «una vez expulsado, lanzó con fuerza excesiva un bidón de agua de 750 mililitros de material PVC, estando ese bidón medio lleno de líquido, impactando en el brazo derecho de mi asistente número 1 a la altura del codo. El bidón quedó deformado debido al impacto y el codo del asistente, inflamado y con rojez». Esto conllevó la suspensión del partido.
Además, tal y como avanzó en exclusiva Periódico de Ibiza y Formentera, el árbitro asistente afectado por el botellazo interpuso una denuncia ante la Policía Nacional. De esta forma, el asunto ahora se mueve por dos vías: la penal y la disciplinaria.
Reacciones tras el incidente
Un incidente que desde el club de Sant Antoni han condenado. En su comunicado oficial, el Luchador señala: «Queremos expresar nuestro más firme rechazo a cualquier forma de violencia, agresión o comportamiento antideportivo dentro y fuera de los terrenos de juego».
Aunque el club defiende a su miembro y justifica que el botellazo fue accidental: «Christian Núñez, miembro de nuestro cuerpo técnico, lanzó un botellín de agua al suelo con la mala fortuna de que impactó en el juez de línea. Acto seguido pidió disculpas al afectado y muestra su arrepentimiento por lo vivido en el terreno de juego, fruto de la tensión e importancia del enfrentamiento».
«Condenamos enérgicamente cualquier incidente de este tipo y mostramos nuestro apoyo a todas las personas que hayan podido verse afectadas. Asimismo, reiteramos nuestro compromiso de trabajar activamente para fomentar un entorno seguro, inclusivo y respetuoso para jugadores, cuerpos técnicos, árbitros, aficionados y todas las personas que forman parte del fútbol», concluye el Luchador.
Una repulsa a la que también se sumó el Ayuntamiento portmanyí: «Los comportamientos agresivos son absolutamente inadmisibles y contrarios a los valores fundamentales del deporte, que deben basarse en el respeto, la convivencia, el juego limpio y la deportividad. Las instalaciones deportivas municipales deben ser espacios seguros, de encuentro y formación, especialmente para los más jóvenes, y nunca escenarios de violencia».