Jonás Souto, ganador del premio a mejor deportista de la isla en 2025, ofreció un discurso centrado en el esfuerzo, la constancia y el apoyo de su entorno nada más recoger su galardón. El billarista comenzó su intervención mostrando su emoción por el reconocimiento: «Es un verdadero honor estar hoy aquí recibiendo este premio al mejor deportista del año en Ibiza. Sinceramente, siento un enorme orgullo», afirmó ante los asistentes.
A lo largo de su intervención, puso en valor el camino recorrido, destacando que el éxito no llega de forma inmediata. «El deporte me ha enseñado que todo esfuerzo, tarde o temprano, tiene su recompensa», afirmó, aunque matizó que «no siempre es inmediata y muchas veces el camino está lleno de obstáculos». En ese sentido, recordó que «cada entrenamiento, cada caída y cada momento de duda forman parte del proceso».
El del Club Billar Eivissa-Ilusions Pool también quiso subrayar la importancia de disfrutar del día a día: «He aprendido algo muy importante: disfrutar de lo que haces», señalando que «cuando realmente amas tu deporte, el esfuerzo deja de ser una carga y se convierte en una motivación diaria». Esa pasión, explicó, es la que impulsa a seguir mejorando: «Es esa ilusión la que te empuja a levantarte cada día con ganas de seguir mejorando».
En otro de los momentos destacados, defendió el compromiso personal incluso en situaciones adversas: «Creo firmemente en dar siempre lo mejor de uno mismo, incluso en los días difíciles. Para él, el verdadero valor no está sólo en el resultado: «No se trata sólo de ganar, sino de saber que has dado todo lo que tenías dentro».
El discurso continuó con una reflexión sobre la confianza en uno mismo y la necesidad de asumir riesgos: «A veces somos nuestros propios límites, pero cuando decides creer en ti, dar un paso adelante y arriesgar, es cuando empiezas a crecer de verdad».
«No se trata de ser mejor que otros, sino de ser mejor que ayer»
Souto habló de la superación personal. «Porque al final, el mayor rival siempre eres tú mismo, afirmó antes de añadir: «No se trata de ser mejor que otros, sino de ser mejor que ayer».
El cierre estuvo marcado por el agradecimiento a su entorno: «Nada de esto sería posible sin las personas que me rodean», señaló, dirigiéndose especialmente a su familia y amigos por su «apoyo incondicional en cada momento». Finalmente, quiso compartir el reconocimiento: «Este premio no es sólo mío; es de todos vosotros».