Miguel Álvarez, entrenador de la UD Ibiza, no se quiso pronunciar públicamente sobre la supuesta dimisión que presentó tras la derrota contra el Sevilla Atlético y que habría sido rechazada por la propiedad, según informó el periodista Ángel García. «Eso es cosa de vestuario. Así de sencillo. Lo que haya dicho con el club o no creo que es cosa del club, de los jugadores y mía», dijo.
«Simplemente, yo he explicado que estaba muy jodido, como no puede ser de otra manera viendo el partido que hemos hecho. Jugando en casa, donde nosotros estábamos siendo muy fuertes, te vas fastidiado por los jugadores porque sé que han hecho todo lo posible», continuó.
El técnico no quiso acaparar los focos: «Ahora, lo más importante no soy yo. Lo más importante son los jugadores y su estado de ánimo para que puedan competir bien en el campo del Villarreal y sacar el partido adelante».
También se le preguntó por la charla que tuvo Amadeo Salvo con los jugadores y que, según desveló Eric Monjonell en IB3, les había dado un toque. Al respecto, el míster dijo: «Esa charla del presidente, de los jugadores, del entrenador, del vestuario... Creo que es interna del club. Yo creo que el presidente, yo y vosotros podemos decir lo que sea a los jugadores, pero quiénes son los que quieren que vaya esto todo genial. ¿Creéis que los jugadores quieren que vaya mal? Los jugadores son los primeros que quieren que vaya todo bien, porque se están jugando su futuro, sus contratos. Yo me siento muy orgulloso de ser entrenador de Ibiza y ser el entrenador de esta plantilla ahora mismo».
La Udé se enfrenta este sábado al Villarreal B, exequipo de Miguel Álvarez, para quien este duelo es «un partido especial». «Nos jugamos muchísimo este partido. Son chicos que tienen hambre y sé el trabajo que se está haciendo porque básicamente mucha gente ha estado conmigo. Tiene un mérito increíble que estén en la situación que están. Vamos a competir contra ellos, vamos a intentar ganar porque necesitamos ganar sí o sí», continuó.