El Class Sant Antoni regresa de Cáceres con una ventaja de 12 puntos. Una renta importante que, aunque no sentencia la eliminatoria, sí la deja bastante encarrilada. El talento del plantel ibicenco no puede dejar escapar una ventaja que tuvieron que trabajar y mucho ante un conjunto extremeño que nunca se rindió. Los locales hicieron la goma durante todo el encuentro, pero nunca consiguieron imponerse a los de Josep Maria Berrocal, que estuvieron muy serios.
Tras el salto inicial, el marcador lo inauguró Stoilov desde la línea de personal. Respondió Cáceres con un triple. Fue la única vez que los locales estuvieron por delante en todo el encuentro, pues otro tiro libre de Paz y un triple de Kai Johnson devolvieron la ventaja a los ibicencos.
El primer cuarto navegó por aguas tranquilas para los intereses de Berrocal. Estaban cómodos sobre la pista y con el 9-19 se ponía esa barrera psicológica de los 10 puntos. De hecho, el primer cuarto se esfumó con una renta de 11 (13-24).
El Cáceres salió con fuerza para intentar volver a meterse en el partido y con un parcial de 5-0 parecía hacerlo. No se pusieron nerviosos los ibicencos, que respondieron con sendos triples de Gantt y De la Rúa para marcharse a 12 (18-30). Dos golpes que no acusó el conjunto local, que quería dar guerra. Y la dio. En prácticamente un visto y no visto se puso a dos (28-30).
Un primer momento de apuro que supo manejar el Class. Volvió a encontrar su juego y el acierto. Así, en el tramo final de este segundo cuarto volvió a ampliar la renta y con un triple de Blat a falta de seis segundos mandó el partido al descanso con esos 11 puntos de ventaja que tenía 10 minutos atrás. 37-48. Las cosas iban bien, pero el Cáceres seguía vivo.
Tras el paso por vestuarios, la igualdad fue la tónica dominante. Los de Berrocal querían marcharse y dejar la eliminatoria muy encarrilada, pero los locales se agarraban y hacían la goma. El Sant Antoni vivía de su acierto en el triple, mientras que los cacereños tenían en el tiro libre su principal aliado.
Un tira y afloja que no se rompía, pero que mantenía a los ibicencos en esos dobles dígitos de ventaja que daban mucha tranquilidad. Un triple de Mazaira apretó las cosas justo antes del final del tercer cuarto, que se cerró con el 60-67 en el luminoso. Quedaban 10 minutos para intentar volver a abrir un poco más de hueco antes de que la eliminatoria viajase a Sant Antoni.
El último cuarto arrancó con un Blat inspirado. Primero con una canasta de dos y, después, con un triple, disparaba la ventaja otra vez hasta los 12 puntos (60-72). Pero el paisaje no cambiaba. El Cáceres volvía una y otra vez y con el 67-75 la diferencia volvía a estar por debajo de los 10 puntos. Tiempo muerto de Berrocal y Kai Johnson a pista. El americano anotó en la primera que tuvo para subir a 20 su cuenta particular y devolver los 10 de ventaja.
En el tramo final, el Class Sant Antoni encontró un acierto que le había fallado a lo largo del último cuarto y eso le permitió terminar de amarrar la victoria y poner una renta de 12 puntos para el partido de vuelta. 72-84 en Cáceres y la eliminatoria en el buen camino.