El Gasifred Atlético de Ibiza se jugaba este miércoles, en partido aplazado, mucho más que tres puntos en su visita a Melilla. Necesitaba ganar para seguir agarrado a la pelea por el playoff, pero se marchó de vacío tras caer ante el Melistar (4-2) en un duelo que era una auténtica final para ambos. La derrota deja al conjunto ibicenco a seis puntos del Móstoles, que marca el corte de la fase de ascenso, y complica seriamente sus opciones. En el otro lado, el cuadro melillense respira tras sumar un triunfo vital que le permite salir de la zona de descenso.
El partido arrancó con un golpe de autoridad del Gasi. Uge adelantó a los visitantes antes de que se cumplieran los cinco primeros minutos, silenciando momentáneamente el pabellón y alimentando la esperanza ibicenca.
Sin embargo, el conjunto norteafricano reaccionó con carácter. Igualó el encuentro en el minuto nueve por mediación de Ruchdi y, poco después, tuvo en sus manos la remontada desde el punto de penalti. Afortunadamente para los pitiusos, apareció Raúl Sánchez para sostener a los suyos con una intervención clave.
Lejos de venirse abajo, el conjunto local insistió y encontró premio en el tramo final del primer tiempo. En el minuto 18, Anuar culminó la remontada con el 2-1, un golpe psicológico antes del descanso que cambió el guion del encuentro.
Tras el paso por vestuarios, el Melistar dio un paso más. En el minuto 30, Joaquín amplió la ventaja (3-1) y obligó al Gasifred a asumir riesgos. Sin encontrar soluciones, el equipo ibicenco apostó por el portero-jugador. La apuesta, sin embargo, no dio resultado. Al contrario, ya que los locales sentenciaron a cuatro minutos del final con el 4-1, tras un penalti casitado sobre Usama que además le costó la expulsión.
Aun así, el Gasifred tiró de orgullo en los últimos instantes y logró recortar distancias (4-2), merced a un gol en propia meta, a falta de tres minutos. Fue un último intento sin continuidad. El tiempo se consumió, certificando una derrota que aleja al conjunto azulino de su lucha por el playoff, mientras el Melistar celebra un triunfo que puede marcar un antes y un después en su pelea por la permanencia.