El Gasifred se despidió este sábado de sus opciones de jugar el play-off. Los ibicencos empataron en su visita al Entrerríos Zaragoza (4-4), pero lo cierto es que la victoria tampoco les hubiese valido. El Móstoles y El Ejido firmaron un armisticio para repartirse un punto cada uno que les venía muy bien y que dejaba a los de Vila sin opciones matemáticas.
En cuanto al partido, en el minuto tres la tuvo el Gasifred, pero Caruso desaprovechó el mano a mano. La ocasión era clarísima, pues se presentó con mucha ventaja. Aunque los locales ya no se jugaban nada, lo cierto es que no querían regalarle nada a los ibicencos. Desde el minuto uno se vio que el conjunto maño quería darle una alegría a su afición y se hizo con el control del balón, mientras que los de José Fernández buscaban esa salida que les permitiese tener su oportunidad de golpear.
Camino del ecuador del primer tiempo la fortuna se alió con los azulinos. Hugo Alonso probó suerte con un disparo lejano que tocó en un defensor y se convirtió en imposible para el guardameta local. 0-1 para el Gasifred, que seguía mirando de reojo a Móstoles, donde se mantenía el empate. Un empate que se confirmó antes del descanso en Zaragoza y que ponía fin al sueño del play-off para los de Vila.
En el tramo final de la primera parte, el Entrerríos tuvo una ocasión clarísima tras un error en la salida de balón, pero Álvaro desbarató la ocasión y el balón acabó en saque de esquina. Buscaba el empate el cuadro local y lo encontró en otro grave error. Muniesa aprovechó que se le habían adelantado las navidades para fusilar a Álvaro y hacer el 1-1.
Mazazo que no afectó, pues tras el saque de centro, Ramón Vargas, en una acción individual, hizo el 1-2. Buen gol que mandaba al descanso a los ibicencos con ventaja. Eso sí, justo antes de que sonase la bocina, el Entrerríos tuvo una clarísima para volver a poner las tablas.
Un empate que no tardaría en llegar en la segunda parte. En una jugada ensayada, Muniesa sorprendió a Álvaro para subir el 2-2. Incluso pudo llegar acto seguido el 3-2, pero el portero ibicenco respondió muy bien al potente disparo del guardameta local. Poco después, era el larguero el que libraba a los pitiusos.
La cosa iba de regalos en la defensa del Gasi, y en el Entrerríos no iban a hacer el feo de rechazarlos. Así, Jorge puso el 3-2. Un gol que sí hizo daño, pues un minuto después llegó el cuarto, el tercero de Muniesa. Todavía no se había cumplido el 10 de la segunda parte, pero la sensación era que las noticias que habían llegado desde Móstoles habían sacado a los ibicencos del partido.
En la recta final, José Fernández apostó por el portero-jugador para buscar el empate. A falta de poco más de cuatro minutos, Ramón Vargas hizo el 4-3. Todavía quedaba tiempo y el empate llegó un minuto después en otra acción de Ramón Vargas, que firmaba un hat-trick.
Los últimos compases fueron de locura, una locura que se coronó en la acción final. Atacaba el Gasifred a la desesperada para llevarse la victoria. Robó el cuadro local, que marcó a portería vacía, pero la mesa dijo que fuera de tiempo. Al final, 4-4.