Los de Eugenio Tilves no entraron bien al partido y vieron cómo los andaluces les abrían brecha en los compases iniciales. Tirando de orgullo y calidad, lograron volver a nivelar el encuentro, llegando al minuto 20 con el 11-11 en el marcador. Un nuevo arreón local permitió a los malagueños irse al descanso con una ventaja de dos goles (17-15).
El descanso sentó bien a los de Es Pratet, que salieron con energías renovadas y consiguieron darle la vuelta al marcador. En el minuto 40 mandaban 18-21 y la sensación era que el partido había cambiado por completo. Sin embargo, fue entonces cuando el cansancio y las ausencias empezaron a pesar, y poco a poco el equipo se fue desinflando, dando al Málaga la opción de acabar llevándose la victoria. Al final, 28-27.
Tras un año ilusionante en el que estuvieron cerca de disputar el play-off, toca descansar y empezar a planificar el próximo curso, en el que el objetivo volverá a ser la permanencia, aunque con la intención de dar un paso más y volver a pelear por la fase de ascenso.