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La maldición del Class Sant Antoni

Imagen tras el partido. | Foto: Moisés Copa

| Sant Antoni |

Otra vez la fortuna fue esquiva. Otra vez se acarició con los dedos y otra vez el sueño se rompió en el suspiro final. El Class Sant Antoni se volvió a quedar a las puertas del ascenso a Primera FEB. Ganaron 71-56 al Caja 87. Necesitaban una diferencia de 20 puntos. La tuvieron durante algunos momentos, pero al final fueron 15. Duro y triste final para un equipo que volvió a ilusionar a su pueblo y que tendrá que volver a intentarlo el próximo año.

Desde una hora antes del encuentro, la afición que llenó a reventar el Siroko Sa Pedrera empezó a llevar en volandas a un equipo que creía, al igual que ellos, en la remontada. Se podría decir que antes del salto inicial el Class Sant Antoni ya había empezado a recuperar la importante desventaja de 19 puntos.

Rodrigo Gómez provocó la explosión con el primer triple del partido. Tres puntos a los que no tardarían en responder los sevillanos con una buena entrada. Ya estaban inaugurados los dos aros. A los tres minutos, 7-7 y a ninguno de los dos equipos le podía la presión. La batalla estaba servida.

Sa Pedrera apretaba y el Class jugaba. Con el 16-8 llegó el primer tiempo muerto visitante. Se caía abajo el pabellón, que empezaba a ver que la remontada era posible. Quedaban 4 minutos y 21 segundos de este primer cuarto. Un mundo y no había hecho nada más que empezar, pero el arranque era prometedor. Y más cuando Gantt hizo volar el triple para poner el +11. Gerard Blat ponía el 21-8 y Kai Johnson, desde la línea de personal, el 23-8. Los ibicencos eran un vendaval con una defensa asfixiante.

Con el 25-10, el Caja 87 consiguió romper su sequía anotadora. En el tramo final del primer cuarto, los visitantes consiguieron frenar la hemorragia y los primeros 10 minutos finalizaron con el 27-15 en el marcador. La ventaja ibicenca era de 12 puntos. Estaba hecha la mitad del camino.

El segundo cuarto arrancó con un 0-5 de parcial que hizo que Berrocal gastase su primer tiempo muerto. Necesitaba volver a ajustar piezas el Sant Antoni para frenar a un Caja 87 que empezaba a encontrar sensaciones. Un parcial que creció a 0-8 cuando Soumbey-Alley anotó un triple que fue una auténtica puñalada. Y del 27-23 se pasó al 27-26. En menos de tres minutos se había esfumado todo lo bueno que se había hecho en el primer cuarto.

Los de Sant Antoni supieron frenar la caída, pero tocaba volver a construir desde cero. El 38-31 daba un poco de esperanza, pues todavía quedaba mucho tiempo por jugarse. Eso sí, el partido era uno muy diferente al del primer cuarto. Costaba todo mucho más y los sevillanos ya mostraban el nivel que atesoran. Al descanso, 40-35. El Class necesitaba volver a encontrar su mejor versión y la agresividad defensiva para lograr el milagro.

El primero en abrir fuego tras el paso por vestuarios fue Dani de la Rúa, que con un 2+1 daba esperanza, pero la realidad es que los dos equipos empezaron con muchos problemas este tercer cuarto. Con tres minutos y medio jugados, los únicos puntos eran esos. La explosión llegó con un 3+1 de Gantt que ponía el 47-35. Tras casi cinco minutos sin anotar, los andaluces rompieron su sequía para poner el 47-37.

Con el 51-38 y dos minutos y 32 segundos por jugarse de este tercer cuarto llegó un nuevo tiempo muerto sevillano. Los visitantes solo habían metido tres puntos desde el descanso y el Sant Antoni, poco a poco, iba recortando ese global de la eliminatoria. A los 10 últimos minutos se llegó con el 55-40. Quince puntos, faltaban cuatro. En la Villa de Portmany creían en el ascenso. El parcial del tercer cuarto había sido de 15-5.

El último cuarto arrancó con un triple de Gantt, que era lo que necesitaba Sa Pedrera para terminar de desatar toda la locura. Otro triple de Gantt declaraba el estado de locura. El Class Sant Antoni, por primera vez, estaba por delante en la eliminatoria. 61-40 y ocho minutos por jugarse.

El Caja 87 estaba desdibujado y no encontraba la manera de anotar. De la Rúa anotaba para poner el 63-40, pero a la vuelta sí conseguía hacer su primera canasta para volver a apretar las cosas. La igualdad llegó con el 63-44 tras una pérdida de balón. Otra pérdida permitía el 63-46 y entonces Kai Johnson, con un 2+1, volvía a poner en ventaja a los ibicencos (66-46). Quedaban cinco minutos.

Con los árbitros guardándose el silbato en el bolsillo, llegaron cuatro puntos visitantes que hacían daño, pero todavía quedaba mucho. Muchísimo tiempo. Tanto que, a falta de 2:32, la eliminatoria volvía a estar empatada (69-50). Con ese marcador se entró en el último minuto y justo llegó una canasta visitante (69-52). No podía fallar el conjunto ibicenco y Berrocal pidió tiempo muerto para diseñar la jugada.

El árbitro señaló falta en ataque y todo se esfumó. Sevilla falló, pero Stoilov perdió el balón cuando lo tenía todo para igualar la eliminatoria. Tiros libres. Franch anotó los dos y eso hacía que mandasen por cuatro (69-56). Se necesitaba un auténtico milagro. Stoilov anotó de dos y había que mandar a la línea de personal al Caja 87 buscando un fallo. Llegó, pero el rebote lo capturaron ellos y ahí murió el sueño ibicenco. Por tercer año seguido, el Class Sant Antoni se quedó a las puertas del ascenso. Crueldad extrema.

1 comentario

user Luis | Hace 4 horas

Lo que es alucinante es que frente las casas vecinas del polideportivo haya coches aparcados y los residentes no hayan podido entrar. Que no hubiera policía que lo hubiera evitado, vehículos estacionados ocupando medio carril de la carretera (literal), siendo muy peligroso... Ha sido una gran temeridad y un descontrol total. Aparte del incivismo generalizado, se ha puesto en peligro la seguridad viaria.

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