La UD Ibiza afronta este viernes (21.15 horas, Can Misses) uno de los partidos más exigentes de este inicio de temporada. El Real Zaragoza visita la isla como cuarto clasificado, con nueve puntos y tres victorias consecutivas, mientras que el conjunto celeste llega después de encadenar dos triunfos como local y dos derrotas a domicilio. Raúl Llona, sin embargo, prefiere poner el foco en la evolución de su equipo antes que en los resultados.
El técnico considera que la derrota del pasado fin de semana en Jaén dejó «una primera sensación negativa, obviamente por el resultado», pero también muchas conclusiones positivas tras el análisis del encuentro. «Hemos mejorado sustancialmente muchas de las fases» del juego, explicó el míster, que destacó especialmente el tramo comprendido entre el minuto 15 y el 70: «Realmente el equipo hace un buen partido, sin conceder ocasiones, creando ocasiones algunas muy claras».
El principal reproche del entrenador fue la falta de contundencia. «Teníamos que haber sido mucho más contundentes en cuanto al resultado. Teníamos que haber hecho más goles», señaló. El míster también rechazó establecer una diferencia radical entre la Udé que juega en Can Misses y la que compite lejos de la isla. Su objetivo es construir un equipo reconocible en cualquier escenario. «No queremos ser un equipo que en casa juegue de una forma y fuera juegue de otra», afirmó. La intención es tener «las ideas muy claras» y unos mecanismos «muy interiorizados» para después adaptarse a las circunstancias que plantee cada rival.
Una de las cuestiones que debe corregir el conjunto celeste es su rendimiento defensivo. Llona no habla de «fragilidad defensiva», pero reconoce que los números son mejorables. «Un equipo que quiere crecer y que quiere estar arriba no puede conceder tantos goles», admitió. Por eso, uno de los objetivos ante el Zaragoza será recuperar la portería a cero. El entrenador espera además que su equipo sea protagonista con balón: «Queremos ser un equipo que domine para generar desde esa posesión y jugar en campo rival todo lo que podamos».
Sobre el conjunto aragonés, el preparador celeste pidió analizarlo más allá de su historia. Lo definió como «un equipo que tiene una gran plantilla, un gran entrenador y un cuerpo técnico preparado para estar arriba y competir en cualquier escenario». También alertó de sus individualidades, capaces de ser «determinantes» en cualquier momento.
Llona no considera que una victoria vaya a suponer un punto de inflexión, pero sí reconoce el valor anímico de superar a un rival de este nivel. «No creo que sea un punto de inflexión ni ganando ni perdiendo», señaló. Eso sí, ganar «te refuerza» porque, aunque solo estén en juego tres puntos, «tienes una incidencia en el estado anímico superior a cualquier otro día».
Para el encuentro, el Ibiza recupera a Calavera, mientras que Iván del Olmo continúa de baja. El resto de la plantilla está disponible.
Llona también insistió en que el equipo necesita tiempo para asimilar sus conceptos. Con una plantilla prácticamente nueva, considera que no existe un plazo concreto para alcanzar la versión definitiva. «No sé en qué momento voy a poder decir que mi equipo ya está trabajado», reconoció. Lo que sí tiene claro es el rumbo: «Sé que estamos en el camino, sé que estamos mejorando y tenemos que seguir apretando porque tenemos aún ese margen para seguir mejorando».