La Peña Deportiva está en una situación muy delicada y tiene que conseguir la primera victoria cuanto antes si no quiere que el objetivo se empiece a ver demasiado lejos. El inicio de temporada no está siendo nada sencillo para los de Santa Eulària y, tras cinco jornadas, tan solo suman un punto y están en el fondo de la clasificación. Este domingo tienen una nueva oportunidad ante el Orihuela, en un partido que se jugará en la Villa del Río a partir de las 11.30 horas.
Los alicantinos llegarán a Ibiza en la zona templada de la clasificación, con siete puntos en su casillero, pero tras caer en sus dos últimas jornadas. De hecho, son derrotas muy duras las que acumulan y ambas como locales. Cayeron 0-4 contra el Cieza y 1-4 frente al Castellón B. Dos golpes durísimos que hacen que se presenten en la isla con ciertas dudas y preocupación.
Eso sí, la situación peñista es peor, pues acumula tres derrotas consecutivas contra el Valencia Mestalla, el Real Murcia B y el Elche Ilicitano, tres equipos que ocupan posiciones de descenso. Además, sus victorias contra la Peña son las únicas que han logrado en este inicio de temporada. Un signo que habla a las claras de las dificultades que están pasando los ibicencos en su regreso a Segunda RFEF. Tanto es así que, aunque queda un mundo por delante, las sensaciones son que el objetivo de la permanencia se puede empezar a escapar demasiado pronto.
En la previa del choque, el técnico Ramiro González reconoció que la derrota de la semana pasada había sido dura: «Volvimos un poco tocados de Valencia porque la sensación fue muy buena. Conseguir allí, en césped natural, después de cómo habíamos empezado, empatar e incluso tener opciones de ponernos por delante servía para recuperar esa sensación de las dos primeras jornadas».
El preparador peñista señaló que el Orihuela «es un proyecto con muchísima ambición, pero que viene en una dinámica mala. Va a ser un partido complicado porque tienen jugadores de mucho nivel, pero es jugar en casa lo que nos tiene que igualar las fuerzas con cualquier equipo». En ese sentido, Ramiro pidió ayuda a la afición: «No sé si saben que estamos en una situación crítica, pero les pediría que estuviesen 90 minutos a nuestro lado porque estamos en un momento delicado y necesitamos sentirnos arropados en casa. Bastante mal nos sentimos anímicamente cuando miramos la clasificación, como para venir aquí y sentir que juegas fuera. Así que espero que hagan un esfuerzo el domingo porque los necesitamos realmente».
La Peña necesita que el Villa del Río sea un aliado en una mañana que puede marcar el rumbo de las próximas semanas. Los de Ramiro González saben que todavía queda mucho campeonato por delante, pero también que urge reaccionar para no descolgarse más de la lucha por la permanencia. Sumar los tres puntos permitiría cambiar la dinámica y afrontar las siguientes jornadas con otro ánimo.