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Mundial de Baloncesto de Turquía 2010

España vence y se clasifica para cuartos

La selección española se clasificó para los cuartos de final del Mundial, donde se enfrentará con Serbia reeditando la final del último Europeo

El alero de la selección española de baloncesto Rudy Fernández (i) lanza a canasta ante el pívot de Grecia, Sofoklis Schortsianits. | Efe

| Estambul |

España 80

Grecia 72

España (22+15+15+28): Rudy (14), Ricky Rubio (6), Navarro (22), Garbajosa (5) y Gasol (4) -equipo inicial-, Llull (9), Reyes (6), Raúl (5), Vázquez (6) y Mumbrú (3).

Grecia (19+12+20+21): Zisis (16), Spanoulis (12), Fotsis (12), Diamantidis (16) y Schortsanitis (13) -equipo inicial-, Bourousis (2), Calathes (1), Printezis, Perperoglou y Tsartsaris.

Àrbitros: José Aníbal Carrión (PUR), William Kennedy (USA) y Reynaldo Mercedes (DOM). Los griegos Zsis y Spanoulis fueron eliminados por faltas en el último minuto.


La selección española se clasificó para los cuartos de final del Mundial, donde se enfrentará con Serbia reeditando la final del último Europeo, gracias a una defensa en zona en el último cuarto que acabó desquiciando al equipo griego.

En el primer cuarto la selección, sufrió, hizo ejercicios de responsabilidad y sufrimiento, se puso el mono de trabajo, cometió errores y tuvo gestos. Fue apenas una percepción, un leve aroma de que aquello olía al equipo de España.

Porque España empezó mal, aceptando un 0-4 de salida, lo que en un partido de esta trascendencia nunca es bueno. Sin embargo, Navarro tiro del carro y metió dos canastas importantes que ayudaron a que el motor arrancara definitivamente.

Desde una buena defensa, el equipo español cometió errores en ataque, en parte porque los griegos ahora, y a diferencia de años anteriores, defienden como auténticos perros de presa, que se convirtieron en puntos fáciles para los helenos.

Cuatro triples de seis intentos y ninguno para Grecia, fue por donde se comenzó a desestabilizar el marcador, que fue favorable a España por 22-19 al término del primer periodo.

Con las rotaciones siguiendo su curso habitual, el equipo no bajó esta vez su nivel. Vázquez ayudó en los rebotes, Felipe se 'pego' con Sofoklis Schortsanitis y todos echaron una mano.

En el segundo cuarto, volvió a haber de todo. Esta vez a trompicones. Grecia encadenaba una buena racha y después era el equipo español el que respondía con otra. Del 28-27 se pasó en dos minutos, del 6 al 8, a un 35-29, mientras que se llegó al descanso con un 37-31.

La clave, otra vez la defensa que volvió a dejar a Grecia sin anotar desde más allá de, la que en breve pasará a la historia, línea de 6,25 metros y casi sin lanzar (3/0). Los españoles sólo anotaron uno, pero aquello comenzó a tener buena pinta pese a la exigua diferencia.

El aroma que el equipo desprendió tenía cierto tufo a cuartos de final, a pasados campeonatos. Más que por las acciones en sí, por la manera de gestionar el partido, por la impresión que dieron, por la manera de reaccionar ante los aciertos del rival.

Grecia, claro, no estuvo dispuesta en ningún momento a dar su brazo a torcer y en los dos primeros minutos y medio del tercer cuarto consiguió un parcial de 0-7 que dio la vuelta al marcador, 37-38. Lo que obligó a la selección a volver a empezar. Navarro volvió al rescate y la defensa sobre la creación de juego heleno, Spanoulis y Diamantidis, siguió funcionando.

A todo esto, Schortsanitis seguía intentando demoler contrarios con bloqueos al borde de la ilegalidad, en la lucha libre americana, y el marcador bailaba con dígitos favorables a unos u otros. El equipo español volvió a superar otro momento grave con 45-51 (min. 27) con una zona y un 7-0 en los tres minutos que faltaban, 52-51.

Un triple de Diamantidis y un 'alley-hoop' de Fran Vázquez rompieron el hielo del cuarto de la verdad. Los jugadores de banquillo, defendiendo en zona, hicieron un gran trabajo ganando segundos preciosos para que los titulares pudieran tomarse un respiro y rematar el partido.

A falta de 6 minutos, la situación era: 58-57 y la zona española que estaba desquiciando a los lanzadores griegos. Dos minutos después, 63-57. Y la zona seguía. A tres minutos para el final, la selección amasó 8 puntos de margen, gracias a la zona. Felipe Reyes subió el margen a los diez puntos.

El equipo español pudo disfrutar de unos últimos instantes más o menos tranquilos. La zona fue fundamental y el trabajo de todos también. El aroma de la selección fue muy parecido al que todos recordaban. Y ya está en cuartos de final.

En la repetición de la final del último Mundial, España se clasificó para cuartos, donde se revivirá la final del pasado Europeo con Serbia. No parece mal precedente.

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