La Audiencia Provincial celebra este 16 de febrero la vista previa del juicio contra una empleada de banca mallorquina, de 54 años, acusada de apoderarse de 312.656.64 euros de sus clientes mientras trabajaba en una sucursal bancaria de sa Pobla, en Mallorca, entre enero de 2010 y abril de 2014.
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, la acusada realizaba disposiciones de efectivo de las cuentas de los clientes «sin conocimiento ni consentimiento de los mismos», o bien traspasaba cantidades desde sus cuentas a la suya propia firmando las correspondientes autorizaciones la propia acusada, o bien no dejando constancia de tales reintegros y traspasos o dejando el justificante sin firmar. Unas operaciones que llevaba a cabo desde su propio terminal de trabajo o desde el terminal de otros compañeros que se encontraban ausentes.
La Fiscalía pide una pena de cinco años de prisión y doce meses de multa con una cuota diaria de 10 euros por un delito de apropiación indebida y otro delito continuado de falsedad en documento mercantil o, de forma alternativa, un delito de estafa y otro delito continuado de falsedad en documento mercantil. Además, la acusada deberá indemnizar a la entidad bancaria con 294.963,82 euros, que es parte de los fondos sustraídos y que ha devuelto a sus clientes.
Y está nos iba a pagar las pensiones. Increíble. Lo que roban los autóctonos.....