El ciclista neerlandés Thymen Arensman (INEOS Grenadiers) ganó ayer la decimonovena etapa del Tour de Francia, disputada entre Albertville y La Plagne sobre 93,1 kilómetros, para sumar su segunda victoria de etapa en esta ronda gala –tercer podio–, que ya lleva la firma de un Tadej Pogacar (UAE Team Emirates-XRG) que esta vez no estuvo tan tirano y celebró la ‘tregua’ que le dio el Team Visma | Lease a Bike de un Jonas Vingegaard que, segundo en meta, tampoco le atacó.
Thymen Arensman terminó la carrera «absolutamente destruido», pero como héroe de una etapa alpina pasada por agua que, pese a ser corta, fue durísima. Y, a diferencia de su victoria previa en Superbagnères, fruto de una de las muchas fugas en las que se ha metido una vez quedó descartado de la general, esta vez ha ganado atacando a los mejores, en cabeza y desde lejos, aprovechando esa casi hora perdida que le quitaba la etiqueta de ‘enemigo’ de encima.
A sus 25 años, firma su quinta victoria profesional y la segunda en este Tour de Francia que guardará para siempre en el recuerdo. Porque, viendo la ‘marchita’ que llevaron esta vez Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard –a un ritmo inferior al visto en Pirineos y en la etapa previa, la ‘reina’, en los Alpes–, decidió atacarles. Fue su apuesta y resultó ser la ganadora.
A falta de dos etapas, una pensada para fugas o incluso una llegada masiva, y la última en los Campos Elíseos de París con ese plus de las subidas a Montmartre para evitar el paseo triunfal, todo parece decidido. Salvo caídas o lesiones, salvo algún infortunio, Pogacar ganará su cuarto Tour de Francia al tener 4:24 minutos sobre Vingegaard, con Lipowitz tercero a 11:09 y Onley quinto a 12:12.