Desde 1989, este restaurante situado en pleno Parque Natural de Las Salinas ha convertido la sencillez, el respeto por el producto y la tradición familiar en las señas de identidad de una cocina que forma parte del patrimonio gastronómico de Ibiza. Rodeado por uno de los paisajes más emblemáticos de la isla, entre estanques salinos, sabinas y la presencia habitual de los flamencos, Can Salinas ofrece una experiencia que va mucho más allá de la mesa. Aquí el tiempo se detiene para disfrutar de una larga sobremesa mientras el entorno recuerda la Ibiza más auténtica.
La historia del restaurante comienza con Manuel, valenciano de nacimiento e ibicenco de corazón, que convirtió su pasión por los arroces en una auténtica institución. Conocido por muchos como «el rey de la fideuá», hizo famosa una receta de marisco heredada de su madre Tina. Hoy son su hija, Carmela Ribes, y su marido, el cocinero Pablo Marín, quienes mantienen vivo ese legado con la misma filosofía que inspiró los inicios del restaurante: trabajar con un excelente producto, respetar la materia prima y dejar que el sabor hable por sí solo. Los arroces y las fideuás continúan siendo los grandes protagonistas de la carta. Desde la clásica paella valenciana hasta el arroz a banda, el arroz negro, la paella de bogavante o las propuestas vegetarianas, cada elaboración refleja el equilibrio entre la herencia valenciana y el carácter mediterráneo de Ibiza. Mención especial merece su legendaria fideuá de marisco, una receta convertida en símbolo de la casa. Can Salinas se ha convertido en uno de esos escenarios privilegiados donde celebrar los momentos más especiales. Su ubicación, en plena naturaleza y rodeado por la belleza del Parque Natural de Las Salinas, regala una luz única y una atmósfera que convierte cualquier celebración en un recuerdo inolvidable.