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El médico 'voyeur' de Menorca pide perdón a las 95 víctimas que grabó

El juicio contra el doctor, en la Audiencia de Palma, se aplazó este viernes al próximo mes de julio

El médico ‘voyeur’, este viernes, a su llegada a la Audiencia Provincial de Palma. | Alejandro Sepúlveda

| | Palma |

El médico voyeur de Menorca que grabó a 95 personas en los vestuarios y los baños del hospital y de su domicilio intentó evitar que los medios de comunicación lo grabaran este viernes en la Audiencia de Palma. El hombre, de 45 años y origen peruano, llegó a la sede judicial sobre las 10.15 horas embutido en un anorak azul, con gafas oscuras y mascarilla, que ocultaban gran parte de su rostro. El juicio se fijó para los próximos días 14 y 15 de julio tras no haber acuerdo entre las acusaciones y la defensa del facultativo.

El doctor salió de la Audiencia cabizbajo y, ante un enjambre de cámaras, pidió perdón a los perjudicados, 94 mujeres y un hombre, por grabarlos de forma clandestina entre 2016 y 2018. El abogado del médico voyeur le pidió que no contestara a las preguntas de los periodistas de por qué grabó 1.730 vídeos de sus compañeros en los baños y qué hizo con ellos. La Fiscalía pide una condena de 10 años y dos meses de cárcel para el facultativo de la unidad de cuidados intensivos del hospital Mateu Orfila de Maó, mientras que las acusaciones particulares solicitan 29 años y una indemnización conjunta para las víctimas que ronda los 600.000 euros.

El médico escondió cámaras en la papelera de un baño y también en una caja de zapatos. Fotos: POLICÍA NACIONAL

El fiscal y la defensa la fijan en 211.000. Las abogadas que representan a las perjudicadas reclaman, además, que el doctor sea inhabilitado durante 70 años para ejercer su profesión tanto en la medicina privada como en la pública. El médico ha consignado 50.000 euros en el juzgado, con el propósito de reparar a las víctimas, y puesto a disposición del órgano judicial una vivienda, una plaza de aparcamiento y un trastero que posee en Menorca para afrontar responsabilidades civiles. El acusado utilizaba dos teléfonos que situaba estratégicamente en las taquillas, en la papelera de los aseos o en una caja de cartón, envueltos con un plástico negro, para grabar a sus compañeras en baños, vestuarios y duchas.

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