El ministro de Política Territorial, el socialista Ángel Torres, ha anunciado este miércoles que el Gobierno ha solicitado a la Comisión Europea la posibilidad de restringir de alguna menta la compra de viviendas no destinadas a residencia habitual en Canarias. Una petición que ya formuló meses atrás el Gobierno autonómico canario, que pidió directamente prohibir este tipo de operaciones. Ante la noticia, el Govern balear ha asegurado que «estará pendiente de la evolución y avances que pueda tener esta propuesta relativa a las Islas Canarias».
El ministro Torres ha explicado que la petición relativa a Canarias forma parte de las medidas que el Gobierno ha trasladado a la Comisión Europea para introducir en la reforma de la Regulación de las Regiones Ultraperiféricas (RUP) de la UE, archipiélagos y territorios fuera del continente y que tienen un trato específico dentro de las normativas de la unión. El objetivo de la medida planteada por el Gobierno central es conseguir «que se pueda abaratar el precio» de la vivienda en Canarias, que, como Baleares, sufre una crisis habitacional debida fundamentalmente a la demanda que provoca el turismo y a la falta de oferta para residentes.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ya remitió a la Comisión Europea datos como que una de cada cuatro viviendas en venta en el archipiélago acaba en manos de compradores extranjeros, lo cual afecta gravemente a los residentes canarios.
Fuentes de la Conselleria balear de Vivienda, por su parte, han señalado que el Govern presidido por la popular Marga Prohens «está centrado en un plan de choque que facilita vivienda asequible solo para residentes en las Illes Balears, para la gente de aquí». En concreto, «viviendas para uso residencial, con calificación permanente, tanto vivienda protegida como de precio limitado, y por tanto no para dar pie a la especulación ni para uso turístico». Es, han añadido, «un plan serio y sin generar falsas expectativas».
Este plan, han recordado las mismas fuentes, se lleva a cabo en colaboración con los ayuntamientos y con la iniciativa privada y tiene como principal objetivo «hacer vivienda asequible, tanto VPO como VPL, destinada a residentes con 5 años o más de residencia en las Islas y con preferencia para los residentes en el municipio de cada promoción». En estos momentos, han añadido, «ya se encuentran en tramitación más de 7.000 viviendas asequibles a través de este plan».
«Desde el Govern», han subrayado, «se analizan y se hace seguimiento de todas las iniciativas y políticas de vivienda que permitan facilitar vivienda asequible, siempre que sean efectivas y viables técnica y jurídicamente, dentro de las competencias de la Comunidad autónoma y de acuerdo a la legislación y el marco legal nacional y europeo».
La Conselleria de Vivienda ha recordado que, además, el Govern ya ha propuesto al Ministerio de Vivienda «que el Plan de Vivienda asequible de la UE tenga especial sensibilidad y trato diferencial para aquellos territorios limitados, como las islas, y por sus connotaciones geográficas y ambientales, y que además tengan un grado importante de incidencia turística sobre el uso residencial».
A esto ha sumado que el Govern balear ya trabaja con las instituciones comunitarias en la preparación de «un régimen especial europeo para las Islas, con políticas diferenciadas, vinculadas principalmente a la transformación del modelo económico, y está trabajando en este objetivo de manera seria y sin jugar con las expectativas de la ciudadanía».
No caerá esa breva