El filólogo y profesor retirado de la Universitat de les Illes Balears (UIB) Gabriel Bibiloni ha denunciado ante la Dirección General de Consumo del Govern balear una supuesta vulneración de derechos lingüísticos tras asegurar que una empleada de una tienda en Mallorca de una popular compañía de bricolaje y construcción se negó a atenderle si no se expresaba en castellano.
Según ha relatado Bibiloni en un hilo de mensajes en la red social X, una cajera del establecimiento le dijo que no le entendía si hablaba en catalán y que no podía atenderle si no le hablaba en castellano.
Como explica este consumidor, presentó la reclamación en la oficina de Consumo, un trámite que, según señala, le supuso «una mañana perdida» debido a problemas técnicos en la sede electrónica de la administración autonómica.
Disculpas
Luego, Consumo se dirigió a la empresa denunciada, que respondió con unas alegaciones en las que afirma haber contactado telefónicamente con el cliente para pedirle disculpas.
De acuerdo con el testimonio de este denunciante, la Dirección General de Consumo le comunicó que disponía de 10 días para presentar alegaciones a la respuesta de la empresa, si bien le trasladó que el procedimiento no conllevaría sanción alguna al no existir un régimen sancionador específico para este tipo de casos.
«Como no hay sanciones legales previstas, esto tiene que acabar en nada y en una pérdida de tiempo», ha resumido Bibiloni en su hilo de mensajes. En esta línea, ha lamentado que los consumidores de Balears están «totalmente desprotegidos» en sus derechos lingüísticos y «sometidos a los abusos de las empresas».
De esta manera, el filólogo ha reiterado su denuncia públicamente y ha animado a visibilizar este tipo de situaciones.
Ese señor,por llamarlo de alguna manera ,tiene razón en exigir sus derechos lingüísticos, pero ,como pasa con todo lo radical,se " olvida " de los derechos de los demás, puesto que las dos lenguas,aunque les pese,son cooficiales,y tanto derecho tiene uno como el otr@ . La empresa,no debería de haber pedido perdón por la actitud de su empleada,prestaba ejerciendo su derecho lingüístico y no se dejó avasallar. Clientes como él,de todos es sabido,sobran.