Xisco Quesada, el joven mallorquín de 28 años diagnosticado con cáncer de páncreas con metástasis, ha conseguido recaudar cerca de 700.000 euros en menos de 24 horas tras lanzar un llamamiento urgente a través de sus redes sociales. La campaña de crowdfunding, destinada a costear la continuidad de su tratamiento médico, ha recibido más de 35.000 donaciones, la mayoría de ellas anónimas, en una muestra de solidaridad sin precedentes, según informó el diario Última Hora.
Desde que recibió el diagnóstico el pasado junio, Quesada ha utilizado sus perfiles en redes sociales para compartir su proceso, visibilizando tanto su lucha personal como la realidad de muchos pacientes oncológicos. En la página web habilitada para canalizar las aportaciones, el mallorquín insiste en un mensaje claro: «No pido ni un euro a nadie que no pueda o no quiera. Me basta con compartir, que es gratis. Si se dona, que sea de corazón».
El alcance de la petición ha superado rápidamente las fronteras de Baleares. Deportistas como el atleta Álex Roca y el futbolista Carles Aleñà Castillo, así como influencers del calibre de Cabronazi, Marcos Plaza, Lucía Pombo o Verdeliss, han difundido el llamamiento en sus perfiles sociales, amplificando exponencialmente el mensaje y las muestras de apoyo.
El motivo del llamamiento desde el hospital
En un vídeo grabado desde la cama del hospital donde permanece ingresado, sin poder ver a su familia ni a sus hijos, Xisco Quesada explica los motivos que le llevaron a solicitar ayuda económica. «Hasta ahora no he querido pedir para esto. Ya me ayudasteis una vez y lo cerré en 15 horas. He intentado costearlo todo entre mi familia y yo, pensando que lo que había conseguido reunir sería suficiente para los tratamientos y los impuestos que tenía por delante, pero no lo ha sido», relata el joven.
Durante estos meses, su situación médica se ha complicado considerablemente. «Mi hígado se fue atascando de metástasis y tuve que buscar soluciones fuera de mi isla, porque por protocolo ya no había más opciones y prácticamente solo podían dejarme ir. Pero, como sabéis, mientras haya vida, yo sigo», afirma Quesada.
La difícil decisión de pedir ayuda económica
El mallorquín reconoce que la decisión de solicitar ayuda económica no ha sido sencilla. «No porque quiera, sino porque ya no había más tratamientos disponibles por otras vías, y los que estoy costeando ahora mismo son los únicos que me permiten seguir aquí, peleando. A día de hoy, no puedo seguir afrontándolo solo», explica, subrayando que su familia tampoco puede asumir ya en solitario el elevado coste económico que suponen estos tratamientos.
Destino transparente de los fondos recaudados
Quesada ha querido ser transparente sobre el destino del dinero recaudado en la campaña. El objetivo principal es poder continuar con los tratamientos hasta regresar a casa. En caso de que el desenlace no sea favorable, el joven asegura que entre el 60% y el 70% de lo recaudado se destinará a la investigación contra el cáncer, mientras que el resto irá para su familia, «para devolverles todo lo que me han ayudado».