Dos de cada tres enfermeras y fisioterapeutas de Baleares se han planteado abandonar su profesión debido a los graves problemas de conciliación entre su vida laboral y personal, según revela una macroencuesta realizada por el Sindicato de Enfermería (SATSE). El estudio, presentado en el marco del Día Internacional de la Mujer, refleja que el 61% de estos profesionales afirma que su salud mental se ve afectada y el 55% reconoce impactos en su salud física por la imposibilidad de conciliar la vida laboral con la vida familiar.
Carmen Ortiz, coordinadora del área de Igualdad en SATSE Baleares, presentó los resultados de esta encuesta integrada en la campaña «Que no dejen tu vida en pausa», que pretende visibilizar la situación que atraviesan miles de profesionales sanitarios en las Islas. Los datos ofrecidos por los profesionales encuestados han posibilitado disponer de una radiografía actualizada sobre los obstáculos y barreras que enfrentan diariamente, así como las consecuencias directas en su desarrollo profesional, bienestar físico y mental, y calidad de vida.
«El derecho a poder conciliar nuestra vida profesional con la personal es permanentemente vulnerado desde las administraciones públicas y las empresas sanitarias privadas que priorizan el ahorro económico y la productividad por encima de las personas. Es un grave problema que nos afecta a nivel profesional y personal y que también perjudica al sistema sanitario y a la atención y cuidados que prestamos a todas las personas», apuntó la responsable sindical.
Impacto en la salud y las relaciones personales
El sondeo revela que más del 65% se muestran insatisfechos con su nivel de conciliación actual. Además del impacto en la salud mental (61%) y física (55%), un 74% apunta que estos problemas inciden negativamente en sus relaciones familiares y personales, además de afectar a su rendimiento laboral.
El 75,26% de los encuestados resalta que la falta de medidas de conciliación dificulta el cumplimiento de sus responsabilidades familiares, mientras que un 74% detalla que las tensiones generadas en el trabajo afectan directamente a su vida personal y familiar.
Como dato especialmente preocupante, según destaca SATSE, el 66,33% de enfermeras y fisioterapeutas se ha planteado abandonar su profesión debido a esta situación insostenible, lo que amenaza la estabilidad del sistema sanitario balear.
Falta de personal y cambios imprevistos, principales problemas
Al analizar las condiciones laborales que más dificultan la conciliación, el 87% de los profesionales señala la falta de personal en los centros sanitarios como el principal obstáculo. Casi el 66,6% se refiere a los cambios de turnos imprevistos, mientras que un 57% menciona trabajar los fines de semana y festivos. El 50% critica la falta de antelación con la que se facilita el cuadrante de trabajo y el 54,93% señala el trabajo nocturno como barrera para la conciliación.
En cuanto a la planificación, los datos resultan especialmente reveladores: el 34,82% de profesionales recibe su planificación con menos de 30 días de antelación y el 10,82% desconoce qué días trabajará la próxima semana, lo que imposibilita cualquier tipo de organización familiar.
Consecuencias profesionales y económicas
Carmen Ortiz explicó que las principales consecuencias incluyen la pérdida de oportunidades de desarrollo profesional y laboral, así como perjuicios económicos y la imposibilidad de hacer planes a corto, medio y largo plazo. El 63,55% cree que los problemas de conciliación afectan mucho a su desarrollo profesional. En concreto, el 50,50% renuncia a oportunidades de formación, el 22,33% a ofertas laborales y el 14,29% a posibilidades de promoción interna.
En el aspecto económico, el 61,79% señala que los problemas de conciliación afectan mucho a su economía familiar. El 76% de las personas encuestadas tienen a alguna persona a su cuidado y, por esta causa, el 52,11% ha tenido que solicitar una reducción de jornada, con la consiguiente pérdida retributiva. El 16,90% de los profesionales ha pedido un periodo de excedencia y un 30,66% ha solicitado cambios laborales que han supuesto una merma económica.
Desconexión digital y comunicación fuera de horario
Otro problema identificado es la falta de desconexión digital, ya que el 48,23% del personal encuestado recibe comunicaciones personales frecuente o muy frecuentemente fuera de su horario laboral, incluyendo días de descanso y vacaciones, lo que impide la recuperación necesaria entre jornadas.
Medidas reclamadas y reforma legislativa
Carmen Ortiz recordó que SATSE lleva años trabajando para que desde el IbSalut y otras administraciones públicas y empresas privadas se adopten las actuaciones necesarias para acabar con la falta de conciliación, incluso acudiendo a los tribunales con sentencias favorables, negociando mejoras y reactivando planes de igualdad.
A nivel estatal, el sindicato ha conseguido que la reforma de la Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud contemple mejoras significativas. Entre ellas, la delegada de Igualdad de SATSE Baleares citó la implantación de sistemas de programación del trabajo y planificación anual, la exención de realización de turnos nocturnos a mayores de 55 años sin merma retributiva, así como a las profesionales embarazadas y en riesgo durante la lactancia.
También se contempla la ampliación de la consideración de periodo de trabajo nocturno y la obligatoriedad de que los servicios de salud negocien un Plan de Conciliación que hasta ahora no era preceptivo. Además, se reconoce el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo y al disfrute fraccionado de la excedencia por cuidado de familiares.
«En este 8 de marzo, las enfermeras y fisioterapeutas decimos alto y claro que no vamos a seguir pagando la falta de conciliación con nuestra salud, nuestro tiempo y nuestro futuro. La conciliación no es un privilegio, es un derecho laboral fundamental y una condición imprescindible para una sanidad pública de calidad. Reclamamos, en definitiva, que no dejen nuestra vida en pausa», concluyó la representante sindical.