La Guardia Civil ha denunciado al comercializador de una construcción en el municipio mallorquín de Santa Maria que se ofrecía en un portal inmobiliario como vivienda de alquiler en suelo rústico con 25 metros cuadrados de superficie, aunque realmente era una caseta de aperos con 8 metros cuadrados habitables.
El instituto armado ha informado este miércoles de que acudió a inspeccionar la infravivienda tras conocer que estaba en el mercado inmobiliario por publicaciones en medios de comunicación, noticias en las que se indicaba que el precio de su renta mensual era de 695 euros, tal y como adelantó el diario Última Hora.
En un comunicado, la Guardia Civil explica que agentes de su Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) comprobaron que la caseta, situada junto a un camino asfaltado, parecía que acababa de ser reformada y dotada con antena, placas solares y un depósito de agua.
Aunque se anunciaba como vivienda de 25 m², la edificación ocupa 10 m² y su superficie habitable no pasa de 8 m².
Por ello, la Guardia Civil remitió acta de infracción de la normativa de habitabilidad a la Conselleria de Vivienda del Govern balear y a la Agencia de Defensa del Territorio de Mallorca. También se ha denunciado la infracción de la ley de aguas por la construcción de un pozo sin permiso.
Casa rural !!!!