Mercadona, compañía de supermercados físicos y de venta online, ha comenzado los trabajos para la construcción de su almacén exclusivo para la compra online en Palma, que vendrá a sumarse a los que ya tiene en marcha en Valencia, Barcelona, Madrid, Alicante y Sevilla. Esta «Colmena» (como internamente la compañía denomina a los almacenes destinados al servicio online) estará ubicada en la calle Cal Jutge, 2 y tiene prevista una inversión de 19,5 millones de euros. Durante la construcción participarán más de 25 proveedores que darán empleo a 150 personas en la fase de obras. La nave, una construcción de 14.346 m2, se levantará sobre una parcela de 13.271 m2 de superficie.
El equipo que trabajará en la Colmena de Palma estará compuesto por más de 200 personas entre repartidores y preparadores de pedidos online. Actualmente, la compañía ya ofrece el servicio de compra online en Mallorca a través de su red de tiendas, desde donde se preparan los pedidos que se entregan en Palma, Calvià, Santanyí, Inca, Llucmajor, Son Servera y Santa Margalida, entre otras zonas. La futura Colmena, cuyo lanzamiento está previsto para 2027, permitirá reforzar y optimizar este servicio.
Eficiencia y Sostenibilidad
La nueva compra online persigue mejorar la experiencia de «El Jefe» (como la compañía denomina internamente al cliente) al habilitar la nueva web de compra y aplicación móvil, además de llevar asociados importantes cambios organizativos y de procesos que permiten optimizar la forma en la que se preparan y reparten los pedidos. Con todo ello, se incrementa la productividad y eficiencia, garantizando un mejor servicio a los clientes.
Además, para el reparto de los pedidos, Mercadona cuenta con furgonetas con etiqueta ambiental ECO con motor diésel y transformación a GLP, que pueden transportar hasta 15 pedidos. Estos vehículos han sido diseñados exclusivamente con 3 zonas de temperatura adaptadas a cada tipo de producto: temperatura ambiente, refrigerado y congelado. Además, incorporan un sistema de descarga mecanizado que minimiza la manipulación de la carga, con la reducción consiguiente de sobreesfuerzos para las trabajadoras y los trabajadores y la disminución del tiempo de descarga.