Desde 1946 hasta que se jubiló Francisco Pròsper ha estado trabajando como decorador alrededor del mundo del cine, mayormente; aunque también realizó «escenografías para óperas, zarzuelas y restauraciones en casi todos los palacios nacionales de España». Este prestigioso profesional, quien desde hace diez años reside en Santa Eulària recibió el pasado martes un homenaje por parte del Ayuntamiento de la Villa del Río y dentro de las «I Trobades Culturals», que se están celebrando en la Sala Cultural del municipio.
Precisamente, Francisco Pròsper ofreció anoche en dicho marco una conferencia sobre «Los decorados en el cine», que fue ilustrada con diapositivas y proyecciones de fragmentos de algunas de las grandes producciones para las que trabajó el veterano decorador y escenógrafo.
Stanley Kubrick, Orson Welles, Mankiewicz o el director de culto Ray Harryhausen son algunos de los realizadores para los que trabajó este valenciano, que a los veinte años se trasladó a Madrid, siendo contratado por Cifesa como realizador de decorados en los Estudios Sevilla Films de Chamartín. Como sucede con los hijos, Francisco Pròsper no quiere destacar sus películas preferidas. «Me siento satisfecho por igual de todos mis trabajos, aunque por decirle algunas de las más conocidas señalaría 'La caída del Imperio Romano', '55 días en Pekín', 'Salomón y la reina de Saba', en la que murió Tyrone Power' en pleno rodaje... Son tántas», recordó.
Un cierto orgullo, pues, el que siente hacía un tiempo favorecido acaso por la nostalgia. «Entonces se tenía el honor de que cuanto dinero se gastaba filmando una películas se amortizaba después en taquilla, entre España y toda Sudamérica. Igualito que ahora... Sin las subvenciones, el cine español que se hace hoy no aguantaría ni una semana».