El compositor británico Michael Nyman demostró que sigue siendo un maestro con las obras que le hicieron un músico de culto: «El contrato del dibujante» y «Conspiración de mujeres», ambas de inspiración neo-barroca. El artífice de la banda sonora de «El piano» realizó un inspirado pero algo anodino concierto el sábado pasado en el patio del Centre de Cultura de La Misericòrdia.
Previamente al recital tuvo lugar la entrega de premios del Festival de Curtmetratges de les Illes Balears, en un acto poco concurrido y algo triste. A partir de las 9.30 horas de la noche una buena parte de la «materia gris» de Palma se concentró frente al antiguo conservatorio de música.
El concierto comenzó poco después de las diez. Salió Nyman, imponente con su look de sabio loco. Una banda, integrada por una quincena de músicos, se integró en el escenario, a la manera más «clásica».
El recital se inició con «Wonderland», siguió con «The end of the affair» y «The claim», cada pieza dividida por varios movimientos. Nyman no habló un solo segundo durante el concierto, aunque gestualizaba repetidamente. Por fin, llegó «The Prosperos books», una de sus últimas colaboraciones con el cineasta Peter Greenaway. Esta larga pieza se prolongó bastante, y fue la primera donde el compositor aplicó con toda contundencia su esquema repetitivo y minimalista. Esta aventura sonora caldeó el ambiente, y el británico cerró así la primera parte.
La segunda comenzó con «El piano», un tema virtuosamente interpretado por el compositor, completamente solo. Sin embargo, La pieza sonaba algo más sosa que en el disco, y fue recibida con algo de frialdad. A continuación vino el mejor momento de recital, cuando la banda salió de nuevo para interpretar «El contrato del dibujante», obra maestra del compositor. Fue el momento en que Nyman supo conectar mejor con los allí presentes.