Obras de Picasso, Dubuffet, Klee y Cézanne, entre otras, figuran entre los casi 150 cuadros y 50 grabados que se exhibirán en el Museo Picasso de Barcelona entre hoy y el 5 de enero procedentes de la fundación Jean Planque. Jean Planque (1910-1998), de origen campesino y protestante, se aficionó a la pintura durante su estancia en Basilea, entre 1929 y 1931, donde asistió a clases de música y pintura y se quedó extasiado al contemplar un cuadro de Klee en un aparador. Planque, que consiguió una sólida posición económica en varios negocios, estableció intensas relaciones con destacados artistas, como Picasso, Dubuffet o Giacometti, entre otros, gracias a su trabajo para la galería de Ernst Beyeler.
El coleccionista suizo era un entusiasta del arte del siglo XX y le preocupaba especialmente poder revelar el secreto de un arte que sabía que debía contemplar sin ideas preconcebidas y evitando concesiones a lo que es bonito o lo vulgar. La especulación y el negocio que se hace con el arte era otra de las preocupaciones de Planque que en 1998, antes de morir, creó la Fundación Jean y Suzanne Planque con dos objetivos, mantener juntos y en buenas condiciones todos sus cuadros y darlos a conocer al público.
Maite Ocaña, directora del Museo Picasso, explicó ayer al presentar la exposición que Planque tenía «pasión de coleccionista» lo que le ha llevado a «reivindicar a esta figura sin el ánimo especulativo que a veces la domina». El comisario y conservador de la colección, Florian Rodari, destacó en el mismo acto que Planque juzgaba el arte «con una especial severidad» a causa de su constante preocupación «por la perfección».