R.C.
Lleno hasta la bandera el viernes y el sábado. Según informareon ayer desde el centro, las 430 localidades de Can Ventosa se completaron para presenciar las dos funciones de Lorca eran todos, el homenaje que rinde el director y actor Pepe Rubianes a la figura del gran poeta español de la generación del 27 y a todos aquellos demócratas que corrieron igual suerte en la Guerra Civil: muerte por fusilamiento.
El espectáculo estaba planteado como un teatro-documento a partir de textos de Agustín Peñón, Ian Gibson, Eduardo Molina Fajardo y José Luis Vila, historiadores que trabajaron el misterio de la muerte de uno de los poetas más universales en lenguas castellana, fallecido a los 38 años.
En la representación participan 10 actores y una bailarina que dan vida a los diferentes personajes del via crucis lorquiano: Lorca en Madrid en el 36, Lorca en Granada en las mismas fechas, Lorca amenazado, Lorca se esconde en la casa del poeta Luis Rosales, la detención y muerte. Esta obra se vio envuelta en una polémica tras una declaraciones de Rubianes sobre la unidad de España, que levantaron muchas críticas y que el propio Rubianes decidió retirar del Teatro Español de Madrid, para según dijo, «librar a los gestores de la presión a la estaban siendo sometidos». El espectáculo se acabó representando en Madrid en otro espacio.