HÉCTOR LLANOS
The Police y sus inolvidables éxitos pusieron ayer fin a una penúltima jornada de Rock in Río que batió récord de asistencia con respecto a las anteriores, con unos 78.000 espectadores que a lo largo del día estuvieron esperando al trío británico presenciando las actuaciones de Alejandro Sanz y Estopa.
The Police arrancó su actuación con Message in a bottle, aquel tema con el que lograron el primer número uno de su carrera en el ya lejano 1979, y en ella hubo cabida para Walking on the moon o la celebrada De DoDoDo De DaDaDa, aunque hubo que esperar a los bises de este largo concierto de casi dos horas para escuchar las míticas So lonely, Roxanne y Every breath you take.
La cita tenía un valor especial ya que el público español sabía que era su última oportunidad de ver en España Sting, Stewart Copeland y Andy Summers juntos en un escenario, ya que la gira que les volvió a unir en 2007, después de una separación de casi veinticinco años, concluirá el próximo mes.
Alejandro Sanz, uno de los padrinos de Rock in Río, finalizó su larga gira internacional El tren de los momentos en el festival, con un recorrido por los principales temas de su discografía, que fueron vitoreados por un público entregado que sin embargo esperaba aún espectante la llegada de The Police, plato fuerte de la jornada.