JULIO HERRANZ
Pocas veces en las 18 ediciones del Concurso Internacional de Piano de Eivissa se ha aplaudido tanto la interpretación de uno de los premiados como la que recibió el domingo Fan-Chiang Yi, primer premio por unanimidad del jurado en la categoría 'Pianistas'. Una ovación cerrada y con vítores fue la que provocó en el encantado auditorio del centro cultural de Sant Carles este taiwanés de 27 años; virtuoso, sensible y con un potencial emocional fuera de serie. Las dos piezas que interpretó (una sonata de Prokofiev y el Preludio y Nocturno op. 9 para la mano izquierda de Scriabin) convencieron con creces.
Como lo hicieron las interpretaciones de los demás premiados de las dos categorías del certamen: Yanica Histrova (búlgara, de 22 años) y Ambrosio Valero García (granadino, de 24 años); que completaban la tríada de 'Pianistas'; y Jonathan Zi Yang (Singapur, 16 años), Andrea Zamora Gumbao (Alicante, 10 años) y Francisco Miguel Freire dos Reis (Portugal, 15 años); tercer, segundo y primer premio, respectivamente, de la categoría 'Juveniles'. Todos fueron también muy aplaudidos; en especial, Hristova, que bordó el Regard de l'Esprit de Joie de Olivier Messiaen.
En declaraciones a este periódico, el merecidísimo premio mayor apuntó que su experiencia en la semana del Concurso había sido «fantástica», añadiendo: «Lo mejor ha sido el ambiente, la organización y los buenos amigos que he hecho. Vine sin conocer a nadie y me voy como si los conociera de hace mucho tiempo. Eso es lo más interesante de este festival, que se parece muy poco a los convencionales. Así, te diría que el buen rollo que se creó hizo que cuando me tocó mi audición pensase más en los amigos que me estaba escuchando que en el jurado. Ha sido estupendo», comentó un Fan-Chiang Yi sudoroso y pletórico, dando besos, abrazos, sonrisas y haciéndose fotos con todo el que se lo pedía.
Un sentimiento parecido, aunque más moderado y contenido mostró el portugués Freire dos Reis: «Es un concurso bien organizado y hemos pasado unos días muy amistosos. Estoy contento por ganar y por los buenos recuerdos que me llevo». Sentimientos generalizados entre todos los 47 participantes de 20 países y entre los miembros del jurado internacional.
Un ambiente singular el que logra esta cita (Festival y Concurso) ahora bienal; que sin perder su carácter casi familiar, con la complicidad de mucha gente de Sant Carles (colaboradores altruistas con sus pianos, vehículos, tiempo y cariño), es al mismo tiempo un certamen cosmopolita. Precisión con la que estuvo de acuerdo el pintor alemán Erwin Bechtold, autor de los dibujos del catálogo, quien recibió un diploma de agradecimiento de la organización por sus generosas colaboraciones. Diploma que también fue entregado a varios vecinos del pueblo, al párroco de la iglesia y la familia Ferrer, organizadores e impulsores de una iniciativa que ha seguido un camino complicado y siempre en precario, que merecería más compromiso y ayuda del sector público y privado de la isla.
Enhorabuena y hasta 2010.