Valorar qué puede pasar el año que viene es una buena forma de acabar con esta serie de análisis hasta después de las Navidades. Y es la pregunta que más nos hacen los inversores. Sin embargo la respuesta tiene que ser «no lo sé», lo contrario sería mentir. Es cierto que tenemos mucha información para analizar, y la más objetiva es la estadística. Si la miramos, la respuesta más literal debería ser «lo más probable es que suba»: las probabilidades de subidas están entorno al 70%. Ese es el porcentaje de años positivos en las bolsas americanas en los últimos, casi, 100 años (las que tenemos más datos). Pero claro, podríamos estar ante ese 30% restante, por lo tanto, tampoco nos sirve de mucho la estadística. Por lo tanto habrá otros factores sobre los que estamos muy pendientes. Sin duda, la evolución de las empresas relacionadas con el crecimiento de la Inteligencia Artificial será protagonista.
El reciente riesgo de «burbuja de IA» que por el tamaño de las empresas y de las inversiones que hacen podría ser sistémica (similar a lo que pasó con la burbuja inmobiliaria en 2007-2008) seguirá en 2026. Las grandes empresas siguen haciendo grandes inversiones, el último anuncio es la negociación sobre una inversión de 10.000 millones de Amazon en Open AI para combatir con los chips de NVIDIA.
Los resultados del último trimestre de 2025 que se empezarán a conocer a finales de febrero nos darán muchas pistas acerca de cómo siguen generando caja, cómo la quieren invertir y qué esperan del futuro.
Por supuesto, los bancos centrales aun perdiendo protagonismo en los últimos meses seguirán teniendo su cuota. Mientras la Zona Euro parece que ya ha alcanzado niveles razonables, la duda estará en cuántas veces bajará tipos EEUU en 2026, año en el que Donald Trump intentará poner a un candidato afín a esas bajadas como Presidente de la Reserva Federal. Ojo, que además será año electoral en EEUU: en estas «Elecciones Intermedias» Trump se jugará la mayoría en Senado y Congreso y con tipos bajos le podría ir mejor para convencer al electorado. Una serie de bajadas de tipos en EEUU podría ser muy bueno para las bolsas y para la renta fija. Y hay sectores que se podrían ver especialmente beneficiados: renovables, inmobiliaria, o consumo cíclico. Éste último es muy amplio, desde coches que, además se pueden ver favorecidos por el paso atrás que ha dado la Comisión Europea sobre «emisiones cero» en 2035, hasta viajes, pasando por material deportivo o lujo.
Todos estos sectores, junto a los más defensivos (salud o consumo defensivo) castigados durante los últimos años a favor de grandes tecnológicas o bancos podrían tomar el relevo de éstos. Dicho esto, hacer previsiones a un año vista es demasiado atrevido: los análisis en bolsa deberían ser a más largo plazo para evitar «cisnes negros». Los hubo en 2025 (Liberation Day) y puede que los haya también en 2026, pero eso sí que nadie se lo imagina: sino, no sería un cisne negro. Para acabar, no puede ser de otra forma, desear a todos los lectores una Feliz Navidad y una buena entrada de Año Nuevo!!