El Financial Times ha publicado, como cada año, su lista de lugares a visitar en 2026. Entre destinos de todo el mundo aparecen tres propuestas españolas. Dos son claramente minoritarias. Una es el nuevo recorrido del tren de lujo Al Ándalus, con nuevos vagones que une Sevilla y Madrid pasando por Extremadura. La otra es una excursión a pie por los Picos de Europa que termina en el mar Cantábrico. Son viajes pensados para un público muy concreto. La tercera propuesta es Mallorca en primavera . No ignora los problemas de la isla en verano. El exceso de turistas es evidente y genera rechazo social. Además, este verano la situación puede empeorar con la llegada de nuevos vuelos directos desde Norteamérica y Abu Dabi, que ampliarán aún más la presión sobre el territorio.
Frente a ese modelo, el Financial Times propone otra forma de viajar. Mallorca fuera de temporada permite disfrutar de la isla sin saturación. El clima es suave, el paisaje está en su mejor momento y moverse resulta sencillo. La isla muestra entonces su mejor versión, lejos del ruido y de las prisas.
El artículo destaca de forma especial la Serra de Tramuntana, con referencias claras a Sóller y Deià. Es una zona donde naturaleza, pueblos y patrimonio conviven con equilibrio. También es cierto que empieza a notar una mayor afluencia, incluso fuera del verano, pero aún mantiene un ritmo distinto al de la costa más masificada.
Este artículo es relevante no porque vaya a atraer a más turistas. Mallorca no los necesita. Su importancia está en la imagen que proyecta. El Financial Times no promueve el turismo masivo, sino el valor del lugar. Ese tipo de reconocimiento ayuda a reforzar la idea de exclusividad y a consolidar un modelo basado en calidad, tiempo y elección consciente del momento del viaje.