La Cooperativa Agrícola Sant Antoni, en la isla de Eivissa, cumple 75 años. Fundada en 1951, esta cooperativa mantiene vivo el espíritu payés de la mayor de las Pitiüses con más de 2.700 socios y socios colaboradores. «La diferencia es a la hora de la asamblea: los socios tienen un voto, mientras que los socios colaboradores tienen un 30% de un voto. Los payeses profesionales suelen hacerse socios, mientras que los que tienen una finca de fin de semana suelen ser los socios colaboradores», explica el gerente de la Cooperativa de Sant Antoni, Juan Antonio Prats, que lleva desde 2012 en el cargo.
Entre los servicios que presta la Cooperativa Sant Antoni está el de maquinaria agrícola, por el que los socios tienen a su disposición una completísima gama de maquinaria agrícola disponible para su alquiler, así como personal cualificado para realizar tareas de abonado, siembra, sulfatado y cosecha. Entre otros vehículos y herramientas, se ofrecen tractores, abonadoras, hoyadoras, arados, arrancadoras y sembradoras de patata, empacadoras, palas, rastrillos, remolques… Una logística más que suficiente para abordar cualquier necesidad de sus socios. «Si tienes una finca y quieres sembrar grano o forraje, nosotros venimos, preparamos el terreno, te lo sembramos y hacemos la cosecha. Y si, por ejemplo, has sembrado trigo y quieres que se lo queda la cooperativa, nos lo quedamos y lo vendemos», destaca Prats.
La Cooperativa Sant Antoni también ofrece asesoramiento técnico en cuestiones agrícolas, tanto a sus socios como a los interesados en iniciarse en este mundo. En la Cooperativa Sant Antoni cualquier persona interesada podrá encontrar respuesta a cualquier duda relacionada con el sector agrícola o ganadero, además de la tramitación de subvenciones. La Cooperativa Sant Antoni cuenta con una tienda en sus instalaciones en las que se puede encontrar prácticamente todos los productos que un payés necesita para su trabajo diario en cuando a suministros agrícolas y ganaderos, además de un supermercado con multitud de productos de Eivissa, muchos de ellos elaborados por los propios socios. «Tenemos todo lo que le puede hacer falta a un payés: una azada, vallas cinegéticas, productos fitosanitarios... De todo», comenta el gerente de la Cooperativa de Sant Antoni.
El 2025 no ha sido un año para tirar cohetes para la Cooperativa Agrícola Sant Antoni. «Este año nos ha fallado la algarroba, con un 50% menos de producción. Para nosotros, la algarroba es una parte industrial muy importante de nuestro negocio y este año ha ido bastante mal. Además, no se ha pagado como se tenía que pagar y la producción ha sido muy floja. Y de la almendra ya nos hemos olvidado porque está prácticamente desaparecida. Hay un par de nuevas plantaciones pero hasta dentro de unos años no serán productivas», explica Juan Antonio Prats.
FALTA DE AGUA.
La ‘xylella’ y la antigüedad de las plantaciones han hecho que la mayoría de almendros que había en la isla se hayan arrancado. Pero el principal problema de los payeses ibicencos es la sequía. No obstante, las copiosas lluvias del otoño y el buen inicio del invierno han dado un respiro al campo. «Ya tenía información de algún payés que decía que este año sembraría la mitad de patatas o que, a lo mejor, no plantaría nada y dejaba la agricultura. Las últimas lluvias han sido un alivio, pero no tenemos que bajar la guardia y que se tomen todas las medidas para que el nivel de los acuíferos no baje tanto como en otras épocas», reclama Juan Antonio Prats. De hecho, más de un campesino ha tenido que abandonar la agricultura debido a que se le ha secado su pozo. «Las epidemias o la plaga de palomas torcaces son problemas que se van capeando, pero sin agua no te queda otra salida que dejarlo. Los acuíferos se tienen que reservar para los payeses», insiste el gerente de la Cooperativa Sant Antoni.
La Cooperativa Sant Antoni cuenta también con un molino tradicional de piedra y otro más moderno, por lo que los socios pueden llevar su producción de grano y cereales para la obtención de harinas. También dispone de una báscula de gran tonelaje homologada y verificada para que tanto los socios como los clientes puedan pesar su producción de forma rápida y precisa. A poca distancia de las instalaciones de la Cooperativa Sant Antoni, en el Camí de sa Vorera, se encuentra el taller agrícola con un equipo de mecánicos está capacitado para reparar cualquier tipo de vehículo o herramienta destinados a la agricultura, además de ofrecer asesoramiento para el correcto funcionamiento y mantenimiento de toda la maquinaria implicada en los procesos agrícolas.
La Cooperativa Sant Antoni cuenta con una veintena de trabajadores y este invierno llevarán a cabo en su aula de formación cursos sobre fitosanitarios. Entre sus objetivos de cara al futuro está «ofrecer un mejor servicio y encontrar alguna finca abandonada y que nosotros podamos sembrar. La idea es ir creciendo hacia aquí», comenta Juan Antonio Prats. Entre sus planes también está la compra de una máquina para arrancar patata «que ayudará mucho a los socios profesionales, que ya no tendrán que ir tres o cuatro detrás del tractor recogiendo la patata del suelo. Es un reto también», destaca el gerente de la Cooperativa Sant Antoni.
RELEVO.
El relevo generacional es otro de los retos a los que se enfrenta el sector primario en la isla de Eivissa. «Es una asignatura pendiente que no será fácil recuperar. Siempre hay jóvenes que se interesan por este mundo, pero pocos. Aunque es verdad que ahora mismo hay bastantes ayudas por parte del Govern y del Consell d’Eivissa para la gente joven que se anima. Y si tienes ganas y medios para dedicarte a esto, puedes salir adelante. Se puede vivir del campo en Eivissa y vivir bien. El producto ibicenco está bien valorado, pero hay que trabajar, claro», advierte Juan Antonio Prats.
OTRAS ACTIVIDADES.
En el verano del año 2020, en plena pandemia de Covid-19, la Cooperativa Sant Antoni decidió organizar un mercado con el objetivo de acercar el producto de los agricultores y productores locales a la población. «Se hizo para ayudar a los productores que durante la pandemia no podían sacar toda la producción. Se apuntaron una docena de payeses y tuvo tanto éxito que aún continúa todos los viernes por la mañana», destaca Prats. Es un mercado en el que se pueden encontrar productos agrícolas locales, de kilómetro cero y ecológicos además de productos elaborados o transformados en la isla y que se levanta todos los viernes, de 9 a 14 horas, en el terreno junto a la Cooperativa Agrícola Sant Antoni.
Con motivo de las fiestas de Sant Antoni, esta cooperativa organiza desde hace casi dos décadas el Sant Antoni Rural, una jornada festiva que cuenta con una feria artesanal, un concurso de fotografía rural y una competición atlética, Verro Olímpic, que también tiene su versión para los más pequeños, Verro Kids. La Cooperativa Agrícola Sant Antoni se fundó el 25 de noviembre de 1951, por lo que en 2026 cumple su 75 aniversario. Desde la Cooperativa ya están preparando el programa de actos para celebrar esta efeméride.