Tras las fiestas toca volver a la rutina y para muchos también es sinónimo de empezar a cumplir los propósitos que se han establecido para el año nuevo. Uno de ellos para muchas personas es empezar a cuidarse. Por dicho motivo, CampusEsport es una opción para empezar a hacer deporte. El responsable de las actividades dirigidas y sala fitness de CampusEsport, Xavi Bergas, explica que «el inicio del año es un momento simbólico que invita a hacer balance. Después de periodos intensos, como las fiestas, el cuerpo y la mente agradecen volver a una cierta rutina. No se trata de hacer grandes cambios, sino de empezar a moverse con una mínima regularidad y con un objetivo muy claro, sentirse mejor en el día a día».
CampusEsport es el servicio deportivo de la Universitat de les Illes Balears (UIB), gestionado por la Fundació Universitat-Empresa de les Illes Balears (FUEIB) y está abierto a toda la ciudadanía, independientemente de si tienen o no vinculación con la UIB. No obstante, el centro tiene como objetivo fomentar la actividad física como una herramienta de la salud, el bienestar y la mejora de la calidad de vida, con una clara vocación inclusiva. «Cuidarse no se tendría que vivir como una obligación ni como una carrera a contrarreloj. En CampusEsport insistimos mucho en empezar desde la calma, con propuestas realistas y adaptadas a cada persona. Cuando la actividad física se plantea como un espacio de bienestar y no como una imposición, es mucho más fácil mantenerla en el tiempo», defiende Bergas.
CampusEsport, además, apuesta por la flexibilidad, por ello los abonos son mensuales y no tienen matrícula ni compromiso de permanencia. El abono permite utilizar la piscina climatizada y la sala fitness, así como participar en todas las actividades dirigidas del programa ‘Posa’t en Marxa’, que actualmente cuenta con cerca de 150 clases semanales. Asimismo, uno de los valores añadidos más destacados es el acompañamiento profesional que es «uno de los pilares del centro. Tanto en la sala fitness como en las actividades dirigidas, los entrenadores orientan, corrigen y hacen un seguimiento para que el usuario entrene con seguridad, sentido y coherencia. El objetivo es acercarnos al máximo a una individualización del servicio, respetando el punto de partida de cada uno y favoreciendo una práctica segura, eficaz y sostenible en el tiempo», admite el responsable de las actividades dirigidas y de la sala fitness.
La oferta de actividades dirigidas es variada y pensada para todos los públicos y niveles, con disciplinas como pilates, yoga, cycling, actividades de fuerza, fitbarré, circuito training o fitness acuático, entre otros. Bergas defiende que «las actividades se diseñan con diferentes opciones de intensidad y progresión, y los instructores adaptan las propuestas durante la clase. Esto hace posible que personas de diferentes edades, niveles y objetivos comparten espacios de actividad física con seguridad y comodidad». Finalmente, Bergas añade que «no es necesario esperar para estar en forma para empezar, ni tenerlo todo claro desde el primer día. Lo más importante es dar el primer paso y dejarse acompañar. La actividad física no es una finalidad en si misma, sino una herramienta para vivir mejor, con más energía y calidad de vida».