Puede que haya lectores que no sigan el día a día de las bolsas, si es así y conocen las noticias que han pasado en estos primeros cuatro meses del año, ¿qué pensarán?
Haciendo un resumen:
En el plano geopolítico, Donald Trump ha sido el claro protagonista empezando el año con la detención de Nicolás Maduro y siguiendo con el intento de adhesión de Groenlandia, ha amenazas con imponer aranceles a Europa, precisamente por no ceder la soberanía de la isla, insultos al presidente de la Reserva Federal, también ha recibido la Sentencia del Tribunal Supremo declarando ilegales los aranceles unilaterales, lo que ha generado que siga amenazando en ese sentido y, para acabar el cuatrimestre, ha bombardeado Irán lo que ha provocado, entre otras cosas, que entorno al 25% del petróleo mundial estuviera parado poniendo el riesgo la economía mundial, la inflación y los tipos de interés.
Por si fuera poco, dos de los sectores financieros más importantes se han tambaleado:
La inteligencia artificial ,en riesgo de estar demasiado apalancada y de hacer peligrar la economía de algunos sectores (principalmente el software). Y la banca ha visto como sus fondos ilíquidos, precisamente por valoraciones de deuda de empresas tecnológicas, han bajado mucho su valor o han prohibido rescates de los inversores. Pocas veces en cuatro meses se juntan tantas y tan malas noticias.
Pero la mayoría de bolsas han subido en este periodo, y algunas mucho. La mejor ha sido el Kospi coreano, que casi triplica su rentabilidad desde 2025 gracias a subir algo más de un 55% en estos meses. De hecho es una prueba de quién se está llevando el beneplácito de los mercados últimamente, además de las petroleras: los semiconductores (gran presencia en Corea del Sur con Samsung y HK hynix). Intel, por ejemplo, es la empresa que más ha subido en el S&P 500: se ha revalorizado un 156%, y buena parte de esa subida viene solo de abril. Incluso en Europa otra empresa de semiconductores, Infineon, lidera la tabla del Eurostoxx con una subida del 51,42%; en este caso el rally de abril ha sido el causante (en solo el último mes se ha revalorizado más de un 50%). Pero curiosamente, el DAX alemán (Infineon es germana), ha sido de las pocas bolsas que han cerrado en rojo, junto a la francesa. La explicación viene en buena parte por el castigo al software (SAP se ha dejado un 30,17% para ser la peor del DAX) y al consumo cíclico (la peor del CAC ha sido Kering con una pérdida del 22,17%).
Y en general Europa lo ha hecho peor que EEUU, es cierto que Ibex, MIB o EuroStoxx han cerrado en positivo pero por muy poco (el italiano el más destacado, gracias también a los semiconductores y más concretamente a STMicroelectronics). Bancos, coches, turísticas, son otros sectores que han lastrado a los índices europeos.
La conclusión es clara: las bolsas quieren subir a pesar de todo, pero acertar en la selección marcará la diferencia. La solución también: diversificar sitúa a los inversores en un escenario ganador, incluso cuando el miedo, como el que se ha vivido (y se está viviendo estos meses), provocaría salidas de bolsa irracionales e irreparables.