Hace casi tres años que desde la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears abordamos ‘el reto circular’, la apuesta por el tránsito hacia el sistema turístico circular que, me gusta recordar, protagonizó la Gala del Empresario CAEB celebrada en Ibiza en el otoño de 2023. Paralelamente, la circularidad también pasó a formar parte del Pacto Social y Político por la Sostenibilidad Económica, Social y Ambiental, impulsado por el Govern balear.
En CAEB no nos detuvimos ahí. Seguimos avanzando al crear una Comisión de Economía Circular y unos Premios Empresa Circular que hace un mes celebraron su segunda edición. Ni que decir tiene que las principales asociaciones empresariales y entidades de la patronal balear siguen apostando con empeño por una economía sostenible que permita combinar el desarrollo económico de nuestra principal industria con el cuidado de unas islas, las nuestras, limitadas geográficamente y con espacios tan únicos como la Serra de Tramuntana, Patrimonio Mundial de la Unesco desde hace 15 años.
En la segunda edición de los citados premios distinguimos proyectos como Elohawk, centrado en el uso de inteligencia artificial y fotografía aérea para combatir los vertidos ilegales de residuos; Fruites i verdures Son March, basado en la integración de la sostenibilidad en toda su actividad de distribución hortofrutícola, o Cap Rocat y Arabella Hospitality España, modelos de turismo regenerativo que integran la economía circular, acción climática, desarrollo local, conservación del patrimonio y responsabilidad social en la gestión hotelera. Todos ellos ejemplos de modelos circulares adaptados a cada sector que garantizan la competitividad y la sostenibilidad de Balears.
El compromiso empresarial está fuera de toda duda, como también demostraron los patronos de la Fundación Impulsa el pasado mes de abril al aprobar el lanzamiento del primer hub de economía circular con el objetivo de conectar actores, conocimiento y capacidades al servicio del tránsito hacia el sistema turístico circular. Esta nueva apuesta empresarial contrasta con la reciente presentación de ayudas públicas autonómicas que no alcanzan los 4 millones de euros para «impulsar proyectos de economía circular en Balears» destinados a «reducir residuos, reutilizar recursos y alargar la vida útil de los productos».
Siempre hemos defendido que el camino hacia la circularidad requiere de la aportación de todos los actores, privados y públicos. Mientras las empresas están dando muestras continuas del desarrollo ligado al cuidado de nuestro territorio, la Administración, que tiene un papel igual de importante, maneja tiempos diferentes. Con el Pacto por la Sostenibilidad al ralentí, es hora de las grandes decisiones, de amplitud de miras para permitir, de la mano de la tecnología y la inversión, construir el futuro circular que estas Islas reclaman.