Aprender un nuevo idioma permite llegar más lejos en la comunicación, ayuda a expresarse con más precisión, a relacionarse con otras personas, entender realidades diferentes y afrontar nuevos retos personales, académicos o profesionales. En algunos casos, significa llegar más lejos en el dominio de una lengua, encontrar la palabra precisa, adaptarse a cada contexto, escribir mejor o hablar con más seguridad. En otros, significa llegar a más personas, descubrir un sistema de comunicación diferente, entender otras realidades y reducir barreras, que a menudo, pasan desapercibidas.
Este es el caso de Frédérique Sizaret, una alumna de Lengua de Signos Española A1 en UIBIdiomes, que explica que decidió aprender lengua de signos «por pura curiosidad. Ya hablo seis idiomas y tenía muchas ganas de incorporar uno nuevo a mi vida. Además, supe que aquí en Balears hay una falta de personas que conozcan la lengua de signos para acompañar y apoyar a la comunidad de personas sordas». No obstante, por su parte, Mireia Magdalena Antich, ha cursado el nivel C2 de catalán, y confiesa que «me movió por pura curiosidad y el placer de aprender. Creo firmemente que cada idioma te ofrece una ventana nueva para ver el mundo. Para mí, lo mínimo es dominar con excelencia mis lenguas maternas».
El catalán C2 y la Lengua de Signos Española A1 representan dos recorridos muy diferentes, para Sizaret era un mundo completamente nuevo «me sorprendió mucho ver cómo conviven dos facetas muy distintas: mientras que algunos gestos son muy icónicos o parecidos al mimo, otros son signos abstractos que no tienen nada que ver con lo que representan. El mayor desafío fue aprender a movilizar todos los demás recursos expresivos a la vez». Mientras que, para Antich «al ser el catalán una lengua minorizada y bajo una presión constante, es muy fácil caer en interferencias sin darte cuenta. Mi gran reto era desprenderme de estos automatismos para conseguir un catalán genuino y preciso. Dominar un idioma es entender el registro, la sutileza y la historia que hay detrás y su genunidad».
Además, Sizaret admite que «nunca antes me había pasado con ningún otro idioma: sentir que, al aprenderlo, entras a formar parte de una comunidad. Me ha permitido ver de cerca las dificultades diarias a las que se enfrentan las personas sordas». Antich añade que «profundizar en un idioma que ya hablas te permite descubrir matices, riqueza y una conexión mucho más profunda con tu propia identidad y entorno. Aprender y perfeccionar nunca es una pérdida de tiempo».
La responsable de área de UIBIdiomes, Marga Florit, cuenta que «en UIBIdiomes adaptamos la oferta formativa a partir de la diversidad de perfiles, niveles y objetivos de nuestros alumnos. Por ello, ofrecemos cursos en formatos diferentes que permiten responder tanto a las necesidades académicas y profesionales como a intereses personales o de movilidad internacional». UIBIdiomes es el servicio de idiomas de la Universitat de les Illes Balears, gestionado por la Fundació Universitat-Empresa de les Illes Balears (FUEIB), y ofrece formación lingüística, cursos de preparación y pruebas de acreditación dirigidas tanto a miembros de la comunidad universitaria como a otras personas interesadas en aprender, perfeccionar o certificar un idioma.
Florit también defiende que «el aprendizaje de un idioma contribuye especialmente al desarrollo de la autonomía, la seguridad comunicativa y la capacidad de interacción en contextos reales. Se trata de competencias transferibles tanto en el ámbito académico y profesional como en la vida cotidiana. En un mundo cada vez más conectado, hablar otro idioma es una herramienta de crecimiento personal». Finalmente, Sizaret concluye con que «vivimos en una época paradójica: por un lado, viajamos de un país a otro con total facilidad y tenemos más necesidad que nunca de comunicarnos; por otro, nos aislamos cada vez más detrás de las pantallas de nuestros teléfonos». Antich resume el curso con «la satisfacción de reencontrarme con mi lengua materna desde el rigor, la riqueza y el placer de aprender sin otra ambición que el conocimiento».