La acción humanitaria por Gaza, la Global Sumud Flotilla, ya ha recorrido una tercera parte de la distancia por el mar Mediterráneo que la separa de las costas gazatíes y ya navega al norte de Túnez en su misión de romper el bloqueo que Israel mantiene sobre Gaza y que impide la entrada de ayuda humanitaria.
Ya en su primera misión, a finales de agosto de 2025, la flotilla recorrió los 3.000 kilómetros que separan Barcelona de Gaza para ser interceptados en el mar por el ejército israelí. Las embarcaciones, cargadas de alimentos y material médico destinado a asistir a la población gazatí, fueron capturadas y sus tripulantes encerrados en una prisión del desierto de Israel.
La flotilla causó entonces un impacto en la comunidad internacional y se posicionó como la misión de ayuda humanitaria más grande de nuestra historia reciente, con 42 embarcaciones y alrededor de 500 activistas a bordo. Los detenidos reportaron posteriormente tratos vejatorios por parte de las fuerzas israelíes, así como violaciones y palizas en algunos casos. Días mas tarde fueron liberados y extraditados a sus países de origen.
En esta ocasión, con más del doble de embarcaciones, la flotilla ha confirmado la presencia de un barco de Greenpeace y otro de Open Arms. Algunos de los tripulantes de la misión de 2025 se encuentran de nuevo embarcados en esta nueva empresa con la esperanza de paliar los efectos del genocidio y limpieza étnica que Israel está perpetrando sobre Gaza al tiempo que bombardea Líbano para extender su territorio.
En esta ocasión, la situación internacional complica la misión: mientras Israel mantiene su ofensiva sobre Gaza, Líbano e Irán, el estrecho de Ormuz continúa bloqueado a la espera de unas negociaciones con Estados Unidos que han vuelto a fracasar durante el fin de semana pasado. Irán había abierto el estrecho para garantizar el flujo de petróleo y evitar así el colapso de las cosechas mundiales provocado por la falta de urea, un material derivado del petróleo e indispensable para la fabricación de fertilizantes nitrogenados. Además, la sombra del desabastecimiento de combustibles para energía y transporte vuelve a planear sobre el mundo tras el cierre del estrecho.
En este contexto político convulso, más de 100 embarcaciones se encuentran ya a unos 2.200 kilómetros de las costas de Gaza, con la esperanza de poder llevar ayuda humanitaria a una población desgastada tras más de dos años de limpieza étnica y más de un año del cierre de los pasos fronterizos que garantizaban el suministro de ayuda humanitaria a la población.
La flotilla ha habilitado un localizador para poder rastrear su recorrido hacia Gaza. Puedes consultar la posición de las embarcaciones de la flotilla haciendo click en este enlace.
No hay minas submarinas por ahí?