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Funcionarios de prisiones protestan al grito de «asesinos» tras la muerte de una cocinera a manos de un preso

Intentan entrar en la Conselleria y cortan el tráfico en la Gran Via de Barcelona

Agentes policiales frente a manifestantes durante una concentración convocada por sindicatos por la muerte de una trabajadora de la cárcel de Mas d'Enric en Tarragona a manos de un preso, frente a la conselleria de Justicia, a 14 de marzo de 2024. | Europa Press - David Zorrakino

| Ibiza |

Unos 200 funcionarios de prisiones se han concentrado este jueves ante la Conselleria de Justicia, Derechos y Memoria de la Generalitat al grito de "asesinos" tras la muerte el miércoles de una cocinera de la cárcel de Mas d'Enric (Tarragona) presuntamente a manos de un preso que después se suicidó, y después se han manifestado hasta cortar la Gran Via de Barcelona a la altura de la plaza Ildefons Cerdà.

Convocados por seis sindicatos del sector con representación, han intentado entrar a la sede del departamento pero no lo han conseguido porque agentes de Mossos d'Esquadra custodiaban el acceso, lo que ha provocado forcejeos y cargas con las porras de los policías.

Los funcionarios también han lanzado huevos y pintura roja a la fachada, algunos llevaban las manos pintadas de rojo simulando sangre y han gritado "consellera asesina" y pidiendo la dimisión de la consellera Gemma Ubasart.

La protesta ha empezado a las 12 horas en la entrada de la Conselleria por la calle Alts forns, ha habido tensión durante unos 20 minutos mientras los funcionarios intentaban entrar hasta que han desistido y han optado por cortar la calle con gritos de 'Todos somos Núria', en referencia a la cocinera asesinada, y 'Le cortaron el cuello'.

Después de protestar aproximadamente durante una hora y media ante la Conselleria, los funcionarios han marchado en manifestación cortando en el paseo de la Zona Franca hasta la Gran Via, donde han ocupado la vía a la altura de la plaza Ildefons Cerdà y han interrumpido el tráfico hasta las 14.30 aproximadamente.

UNA "ANOMALÍA"

El preso que mató a la cocinera de Mas d'Enric cumplía una condena de 11 años de prisión por asesinar con arma blanca a una mujer en 2016, una prostituta a la que conoció por internet, y fuentes sindicales consultadas por Europa Press han criticado que el interno no había seguido cursos de reinserción y que trabajaba en la cocina de la prisión porque tenía una condena larga, que hubiera terminado en abril de 2027.

Para el portavoz de UGT Presons, Xavi Martínez, que un condenado por asesinato con arma blanca trabajara en la cocina de la prisión es "una anomalía del sistema", y en declaraciones a los periodistas durante la concentración ha reclamado que se tomen medidas urgentes para mejorar la seguridad y las condiciones de trabajo en las prisiones, como proporcional esprais de defensa a los funcionarios.

El coordinador de Csif Presons, Alberto Gómez, ha lamentado que se trata de una "crónica de una muerte anunciada, esto podía pesar, es una espiral de violencia en un medio hostil con agresiones muy graves, y desde 2016 ha habido un incremento de más del 300% en las agresiones", y ha afeado a la Conselleria referirse a lo ocurrido el miércoles como dos muertes en lugar de un asesinato y un suicidio.

Los sindicato de prisiones han convocado protestas para el viernes ante todas las prisiones de España que dependen del Ministerio del Interior, mientras la Conselleria ha abierto una investigación interna sobre el caso, que también está judicializado, y Ubasart ha rechazado pronunciarse sobre posibles cambios en protocolos de seguridad.

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