El Gobierno ha alcanzado un acuerdo con Podemos para aprobar una regularización extraordinaria de migrantes mediante una reforma urgente del Reglamento de Extranjería. Según ha confirmado Moncloa, la medida permitirá a las personas migrantes que puedan demostrar al menos cinco meses de estancia continuada en el país obtener papeles, siempre que su residencia se haya iniciado antes del 31 de diciembre de 2025.
El Consejo de Ministros prevé aprobar la reforma este martes, tras el paso previo por la comisión de subsecretarios, según han indicado fuentes oficiales. El texto definitivo ha sido negociado con distintas formaciones, incluida Podemos, cuya exministra de Igualdad y eurodiputada, Irene Montero, celebró el acuerdo, asegurando que supondrá la regularización de «medio millón de personas». Montero resaltó que «esta regularización extraordinaria significa que tendrán papeles todas las personas que estuvieran en España antes del 31 de diciembre de 2025 y puedan demostrar al menos cinco meses de residencia, a través del empadronamiento, informes médicos, contratos de luz o certificados de envíos de dinero».
Aval
Fuentes del Ministerio de Migraciones recuerdan que la reforma responde a una iniciativa legislativa popular apoyada por más de 700.000 firmas y respaldada en el Congreso con 310 votos favorables frente a 33 en contra. Se desbloquea así una propuesta estancada durante meses y que, según el Ejecutivo, «refuerza un modelo migratorio basado en derechos humanos, integración y cohesión social, compatible con el desarrollo económico».
Historia
En España se han impulsado seis procesos extraordinarios de regularización desde la aprobación de la Ley de Extranjería en 1985, cuando se documentaron a más de un millón de personas de diferentes nacionalidades. Las experiencias abarcan todo el arco político, incluidos gobiernos del PSOE y PP. Entre ellas destaca la regularización de 572.961 personas efectuada en 2005 bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, que introdujo la vía del «arraigo» como mecanismo de acceso al permiso de residencia.
Reacciones
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado la medida a través de redes sociales, señalando que «en la España socialista, la ilegalidad se premia», y prometiendo revertir la política migratoria si llega al Ejecutivo. Fuentes del PP han calificado la regularización como «una cortina de humo» y han cuestionado la capacidad del actual gobierno para garantizar una integración real y efectiva.
Santiago Abascal, presidente de Vox, se ha mostrado igualmente contrario, asegurando en X que «Sánchez promueve el efecto llamada y la invasión por decreto». Ante estas declaraciones, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, respondió en la misma red social calificando a Abascal como «racista y violento», añadiendo que «no son ilegales, son personas sin papeles a las que explotan señoritos como tú. Ahora lo tendréis más difícil».
Por su parte, Yolanda Díaz, líder de Sumar, ha respaldado la regularización y ha reivindicado en sus redes sociales que «vamos a garantizar los derechos a nuestros vecinos y vecinas, trabajadores y trabajadoras. Mientras la ultraderecha ataca a la población migrante, el gobierno de España les reconoce su ciudadanía. Contra su odio, derechos y democracia». Díaz ha criticado además el modelo migratorio de Vox, señalando que «no se lo vamos a permitir. Nuestro modelo es el de los derechos humanos, la convivencia y la regularización».
Referencias históricas
La historia de la regularización de personas extranjeras en España se remonta incluso a épocas anteriores a la democracia. En 1974, bajo el régimen de Franco, se autorizó la tramitación de permisos para 11.000 personas extranjeras. Además, documentos históricos indican que el primer Real Decreto de Extranjería data de 1852.
ManifiestaEl PP ha votado a favor, ya que sus amigos empresaurios podrán contratarlos legalmente pagando el SMI, que es el más bajo coste posible, por tanto tampoco esperes mucho más, solo se genera trabajo precario en el sector servicios.Ya lo hizo Ansar en el 2000 para los obreros extranjeros de la burbuja.