El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero está siendo investigado por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el marco de la investigación sobre el presunto blanqueo de capitales relacionado con el rescate a la aerolínea Plus Ultra que costó a las arcas públicas 53 millones de euros tras la pandemia, según adelantaron medios nacionales como El País.
Esta es la primera vez en democracia que se investiga a un expresidente del Gobierno por corrupción. El caso está en manos del juez José Luis Calama, titular del juzgado número 4 de la Audiencia Nacional, quien ha levantado este martes el secreto de sumario tras más de un año de investigación. Ya el pasado 11 de diciembre, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Judicial registró la sede de la aerolínea y detuvo al presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, y a su consejero delegado, Roberto Roselli. Durante la operación, también fue detenido un empresario alicantino, Julio Martínez Martínez. El expresidente ha sido llamado a declarar el próximo 2 de junio.
Martínez Martínez fundó en febrero de 2020, apenas un mes antes de la declaración de la pandemia, una consultora llamada Análisis Relevante S.L. que facturaba a Plus Ultra y pagaba a Zapatero en concepto de "consultoría global". Además, la empresa de las hijas de Zapatero trabajó para la maquetación de esos informes de consultoría. Como reconoció el expresidente en el pasado, llegó a cobrar hasta 400.000 euros como consultor para varias empresas.
En el centro de la investigación se halla un supuesto contrato entre la aerolínea y el empresario Julio Martínez, fundador de Análisis Relevante S.L., que otorgaría una comisión del 1 % a Martínez si finalmente el Gobierno financiaba el rescate de los 53 millones.
En total, el grueso de los investigados lo conforman el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez, el consejero delegado, Roberto Roselli, el abogado de la compañía, Santiago Fernández Lena, un abogado madrileño, un banquero peruano llamado Luis Felipe Baca y el propio José Luis Rodríguez Zapatero.
Los que hablan de gobierno progresista ah bueno aplican al dedo la ideología Venezuelana de Maduro y compañía, robar todo lo que se pueda en nombre del.progreso. A la cárcel ya y no viviendo de jubilaciones millonarias