El pasado 15 de marzo La Menorquina anunciaba el adiós de uno de sus helados más míticos: Punky. Lo hacían a través de un comunicado en redes sociales en el que afirmaban que «las nuevas generaciones buscan otras cosas y los adultos... bueno, os acordáis de él con cariño, pero os da demasiada vergüenza pedirlo en público».
Este hecho causó un gran revuelo entre sus fieles consumidores, tanto que hasta nació la cuenta @punky.vuelve, dirigida por Marc Pujol. En ella se han estado compartiendo durante diez días, los mismos desde que se anunció la retirada, varios vídeos en los que Pujol se reivindica de Punky frente a las oficinas de La Menorquina solicitando la vuelta de este helado. Desde tirar currículums de Punky hasta frenar el tráfico frente a las instalaciones con los amigos de la residencia de su abuelo. Pero el décimo día le dijeron que ya no podía entrar en las oficinas y decidió que el miércoles publicaría un vídeo en el que sería la «acción definitiva» para el regreso.
En este sentido, este mismo 1 de abril, Marc Pujol ha colgado un vídeo en el que se muestra vestido de Punky en las oficinas y dice que saltará de la azotea como muestra de reivindicación, pero todo cambia cuando una de las trabajadoras le llama para que entre dentro del edificio. Ahí es cuando le dan la gran noticia: «Punky vuelve».
A raíz de ellos, uno de los empleados comienza a cantar «Punky vuelve», donde le siguen los demás y llevan a Marc Pujol a recorrer las oficinas hasta la azotea, donde estaba preparada una pasarela con globos. De ahí, Pujol se lanza a una colchoneta en la que cae sobre un cartel donde se muestran los helados de La Menorquina, como si de un expositor del bar o supermercado se tratase, y aparece una imagen en la que definitivamente Punky vuelve.