El volcán Kilauea, uno de los más activos del planeta, ha vuelto a ofrecer imágenes espectaculares tras una nueva erupción en Hawái captada por las cámaras del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El episodio 52 de fuentes de lava comenzó el pasado 28 de julio a las 19.10 horas (hora local de Hawái), después de que durante buena parte del día se registraran pequeñas fuentes de lava y coladas procedentes del respiradero norte del volcán.
Según informó el USGS Volcanoes a través de sus canales oficiales, la erupción se prolongó durante aproximadamente 7 horas y media, con una fuente de lava que alcanzó una altura máxima de unos 150 metros alrededor de las 21.00 horas.
El episodio eruptivo se produjo además durante una noche de luna llena, un detalle que permitió capturar unas imágenes especialmente llamativas del volcán iluminando el cielo de Hawái con sus fuentes de lava.
Durante la erupción, el Kilauea expulsó aproximadamente 4,7 millones de metros cúbicos de lava, mientras que la columna eruptiva llegó a alcanzar unos 5.800 metros de altura sobre el nivel del mar.
El viento desplazó la nube volcánica hacia el sur durante la fase más intensa de la erupción, aunque la mayor parte del material expulsado cayó dentro de la zona cerrada del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái.
El USGS mantuvo la vigilancia del volcán durante toda la erupción y, tras finalizar el episodio más intenso, redujo el nivel de alerta al considerar que la actividad había disminuido de forma significativa, aunque continúa el seguimiento ante la posibilidad de que vuelva a aumentar la actividad volcánica.
Las imágenes difundidas por el USGS muestran la espectacular fuente de lava del episodio 52, con chorros incandescentes elevándose hasta 150 metros sobre el cráter del Kilauea.